lunes, 18 de julio de 2022

EL CASTELLUM ROMANO DE LA SOLANA DEL CASTILLEJO

En tiempo del imperio romano toda aquella sierra estaba cubierta de carriles, cuya conservación estaba a cargo de los Curatores Viarum, atendida bajo un admirable sistema y una organización digna de imitarse.

 - Ramón Rúa Figueroa, Ingeniero del Cuerpo de Minas del Estado,1859-

En un paraje cercano al km 50 de la carretera comarcal A-461 se encuentran los escasos restos arqueológicos del Castellum Romano. Se trata de un enclave muy importante de época romana que servía para el control de los materiales que entraban y salían de las minas imperiales de Roma.

 Solana del Castillejo

La intensa actividad minera de Riotinto hizo que se creara el amplio poblado romano llamado Urium en la zona conocida como Cortalago, que junto con la necrópolis de La Dehesa hace de todo ello un gran complejo urbanístico; entre ambos lugares atraviesa la calzada romana que, pasando por Campofrío, conduce a la ciudad romana de Augusta Emerita (Mérida).

 


Cortalago (Minas de Riotinto)

Los minerales fueron una de las riquezas más explotadas por el imperio romano y en la época de gobierno de Augusto (27 a.C. - 14 d.C.), las minas pasarían a estar gestionadas por medio del ejército, el cual llevaría el control de las labores de planificación minera y metalúrgica, asegurando el abastecimiento y suministro de materiales para consumo de la población y el control y la seguridad de las vías de comunicación.

Necrópolis romana de La Dehesa

El 31 de julio de 1762 trabajando los operarios en un socavón de desagüe romano de las Minas de Rio Tinto se descubrió una lámina de cobre con una inscripción dedicada por el liberto Pudens al emperador romano Nerva. 

 Reconstrucción lámina de cobre

La producción de plata para acuñar monedas era tan importante que la explotación minera no podía quedar paralizada y por ello estuvo esta zona militarizada. Los minerales extraídos en las minas se fundían en las cercanías de Cortalago, en la Dehesa de los Escoriales, y la plata y el cobre obtenido se enviaban a Roma, a través de una extensa red viaria formada por calzadas, caminos y carriles y con ello pagar al vasto ejército romano.

 

Cerro Colorado o Cabezo de los Hornos 

Una de estas Calzadas Romanas partía desde Urium (Riotinto), en el Cerro Colorado (llamado antiguamente Cabezo de los Hornos), pasando por la Fuente de Mal Año, a la Calleja de los cercados del Mellado en el término de El Campillo; aquí se une a otro camino procedente de la Puerta del Campo y siguen juntos hasta media legua de Zalamea, donde podemos visitar, en la zona de tiro al plato, un tramo de calzada romana de unos 20 metros de longitud perfectamente conservada. Más adelante llegaba a Valverde del Camino, Vehas (Beas), Ilipla (Niebla) y terminaban en el puerto de Onuba (Huelva) donde embarcaban toda la plata extraída de las minas Hispanas con destino a Roma.


Calzada romana en Zalamea (foto Antonio Conejo)


Pero el menos conocido de los yacimientos arqueológicos de época romana conservado quizá sea el Castellum Militar Romano o Castillejo que se encuentra en el camino que lleva desde Urium hasta Onuba. Una edificación que se cree que servía para controlar la entrada y salida del Metallum de Urium , de los metales de las minas romanas de Riotinto y destinado este Castellum a la vigilancia y defensa de las rutas del transporte de los minerales desde las minas imperiales hasta los puertos marítimos o fluviales y que por su proximidad a la calzada romana podría tener esta finalidad de protección.


Cerro Colorado

Según los restos cerámicos encontrados, podría datarse este Castellum de la época romana republicana en el siglo II a.C., cuando Roma tuvo que movilizar fuerzas militares debido a las guerras por la zona y a enviar a un destacamento de soldados a las minas más importantes del imperio y a las vías de comunicación para asegurar la producción minera y los abastecimientos de suministros.

 Por las características constructivas del Castellum Militar Romano y por estar situado relativamente alejado de la zona minera, se puede considerar como un pequeño Castellum que controlaba la entrada y salida tanto de metales, como de otros productos de abastecimientos para el consumo de los esclavos de la mina, de la población y del ejército, como el vino, cereales, maderas, productos textiles, de barro, etc.


Hasta los años 80 del siglo pasado no se pensaba que fueran restos romanos. En investigaciones realizadas en 2011 por los arqueólogos Aquilino Delgado y Juan Aurelio Pérez, se han encontrado restos de ánfora romana y algunos fragmentos de cerámica. En cambio, como en otras construcciones de la época, no se han encontrado restos de tejado para la cubierta de los edificios, sino que esa techumbre se haría posiblemente con elementos vegetales, lo que se podría pensar que la funcionalidad de la construcción era agrícola. Pero esa idea de la agricultura fue descartada debido a los suelos pobres y ácidos de la zona y sin posibilidad de éxito para los cultivos.


Muro perimetral del Castellum

La estructura del Castellum Romano está formada por un muro perimetral de 1,20 m. de anchura, de forma rectangular, formado por grandes piedras y con un relleno interior de piedras más pequeñas. La forma circular de la meseta la adquiere por un terraplén de unos 2,5 m de altura con piedras bien trabadas hasta alcanzar el muro central; en algunos lugares se conserva un revoque de mortero para alisar la superficie de la piedra e impedir su derrumbe, adaptándose esta construcción a las curvas de nivel del terreno.


Restos del muro interior del Castellum

En el interior del edificio se distinguen otras construcciones más pequeñas, con muros independientes de unos 45 cm de anchura, por lo que se podría utilizar para almacenar las piezas de artillería o incluso para el descanso de los propios soldados; todo ello ofrecería una estructura cuadrangular, similar a los Castella militares británicos.


Castella militar británico (reconstrucción)

El 26 de agosto de 1791, siendo Manuel Aguirre administrador de las Reales Minas de Rio Tinto se realizó un plano con el deslinde, demarcación y amojonamiento del término que correspondía a las Reales Minas de Cobre. En el plano dibujado en el que se citan los terrenos, criaderos y objetos de las minas del estado en Rio-Tinto, se describen también las lindes del territorio y se nombra uno de los puntos limítrofes del término minero como Solana del Castillejo”.

 


Plano del criadero de Minas de Rio Tinto dibujado en 1867

Esta descripción se corresponde con el lugar exacto donde estaba ubicado el Castellum Romano y que debido a los pocos restos arqueológicos que quedaban y a la elevación del terreno, parecida a una meseta, se denominó como Solana del Castillejo. Quizá sea esta una de las referencias más antiguas que se han escrito sobre la zona donde se ubicaba el Castellum Romano de El Campillo.


Ejemplares de alcornoques en el Alcornocal de la Baña en la vía verde El Campillo-Riotinto

La Solana del Castillejo estaba entre el Arroyo de la Dehesilla, a 400 varas (336 metros), y el Alcornocal de la Baña a 396 varas (333 metros). Este Alcornocal de la Baña se encontraba en la actual vía verde de El Campillo a Riotinto, y en la que aún pueden verse muchos ejemplares de alcornoques que en antaño fue un gran bosque de quercus, antes de la explotación a gran escala de las minas y la necesidad de tala de árboles como material de combustión para la quema del mineral y entibación de los túneles.



Plano de la Solana del Castillejo (cedido por José Márquez Trigo)

El siguiente punto de la demarcación minera para delimitar las Reales Minas de Cobre de Rio Tinto sería hacia poniente de la explotación minera, en dirección al río Tintillo, afluente del río Odiel.

 


Río Tintillo

Posteriormente en el Plano de Lindes de 1867 publicado por el gobierno para la circunscripción del distrito de las minas de Riotinto, antes de proceder a su venta a la Rio Tinto Company Limited en 1873, se vuelve a citar ese punto limítrofe del término minero como “Solana del Castillejo”.


 Calle Castillejo del Viejo Campillo, al fondo las milenarias Minas de Rio Tinto

Actualmente en el Viejo Campillo aún perdura la calle rotulada con el nombre de Castillejo al final del pueblo, como queriendo hacer referencia a ese Castellum Romano de hace 2.000 años para que no se olvide en el tiempo y que al menos durante 1.800 años estuvo en la memoria de los pobladores de esta zona minera.

 

El Campillo

El Castellum Romanootro de los interesantes restos arqueológicos que viene a completar el importante mapa del patrimonio histórico-cultural del término minero de El Campillo.


BIBLIOGRAFÍA                                                                   

-  https://dialogosenlacallesanz.blogspot.com/

-       Varios autores – “Riotinto, Historia, Patrimonio Minero y Turismo Cultural” – 2011 - Universidad de Huelva – Fundación Rio Tinto

-       Flores Caballero, Manuel – “Las antiguas explotaciones de Rio Tinto” – 1981 - Diputación de Huelva

-       Rúa Figueroa, Ramón – “Ensayo sobre la historia de las Minas de Rio-Tinto” - 1859 - Imprenta viuda Antonio Yenes.

lunes, 21 de marzo de 2022

GRAN HOTEL COLÓN, el más lujoso de Europa en 1883

“El comedor destaca por su lujo y su grandeza, pues no tiene menos de cuarenta metros de longitud por doce de anchura y ocho de alto, con doscientas luces de gas, rico mueblaje de roble viejo, procedente de la casa Bembé de Maguncia, sillería de junco de Hamburgo y porcelana moderna de Sajonia”.

Rodrigo Amador de los Ríos - Huelva - 1891




Inauguración del Gran Hotel Colón el martes 26 de junio de 1883 

Habrá en estos momentos personas que al oír hablar de la inauguración del HOTEL COLON recordarán que Huelva es una población que no llega a 20.000 almas y que Moguer y Ayamonte eran más nombradas que ella. El HOTEL COLON se aparta de todo lo común de la mayoría de los hoteles: ni está situado en pleno centro, pues se halla casi fuera de la ciudad; ni es un gran edificio, sino varios, todos grandes y magníficos; ni hay estrechez, como se observa en los hoteles de más lujo, pues todo es amplio y grande en él.

Así comenzaba una crónica local en el diario de Huelva, La Provincia, unos días antes de la inauguración del HOTEL COLON en la capital onubense el 26 de junio de 1883. Este periódico se publicaba los días pares y costaba 6 reales para un mes de publicación.


 Diario La Provincia de Huelva- Jueves 28 de junio de 1883 

Desde que la Rio Tinto Company Ltd se hiciera cargo de las minas de Riotinto en 1873 y, unos años antes, la compañía de Tharsis en 1853, la actividad económica y financiera de Huelva se disparó a unos niveles desconocidos hasta ese momento. Pero también se incrementó la cantidad de viajeros que se desplazaban hasta Huelva para hacer negocios, como accionistas, directores, facultativos, ingenieros de ferrocarriles, químicos, o con el simple hecho de contemplar un establecimiento grandioso como eran las minas de Riotinto o incluso visitar la playa de Punta Umbría, donde algunos extranjeros ya habían construido casas permanentes.

La falta de cómodos hospedajes en Huelva se dejó sentir y aprovechando la coyuntura de los grandes acontecimientos que se iban a celebrar en Huelva en 1892 para conmemorar el IV Centenario del Descubrimiento de América se gestó la idea de construir un hotel de lujo, un hotel que fuera una residencia agradable, fastuosa y excepcional, el GRAN HOTEL COLÓN.


 Cartel Fiestas IV Centenario Descubrimiento del Nuevo Mundo en 1892 

La idea fue del industrial, cónsul de Alemania y principal promotor de la venta de las Minas de Riotinto a Hugh Matheson y afincado en Huelva desde 1865 Wilheim Sundheim, siendo además presidente de la Real Sociedad Colombina Onubense. Los otros socios eran Heinrich Doetsch, industrial alemán, amigo y socio de Sundheim, Hugh Matheson, Presidente de la RTCL y la propia Rio Tinto Company Limited constituyéndose en 1881 una sociedad en Londres denominada THE HUELVA HOTEL COMPANY Ltd para construir y explotar el que pretendía ser en aquellos tiempos como el mejor hotel de Europa en su época.





A la izqda Wilhelm Sundheim, Heinrich Doetsch y Huhg Matheson 

(Actualmente la Alameda Sundheim de Huelva toma el nombre en su honor) 

Los terrenos para la construcción del hotel fueron adquiridos el 3 de mayo de 1882 a la sociedad “Sundheim y Doetsch” de una finca nombrada “La Esperanza”, al sitio del Berdigón, a las afueras de la ciudad de Huelva.



 Escritura de compraventa de los terrenos para la construcción del hotel 

En 1881, antes de escriturar la compraventa de los terrenos, comenzó a construirse. Le encargaría el proyecto al arquitecto José Pérez Santamaría ayudado por Andrés Mora y otros trescientos operarios más, con un presupuesto de 5.500.000 reales y una duración de un año y medio.

 Proyecto del Hotel Colón, 25 de abril de 1882 

La inauguración del hotel se produjo el martes 26 de junio de 1883 a las 8 de la tarde, con un banquete para unas 200 personas llegadas desde Huelva y Sevilla, a las cuales se les había fletado un tren especial para tan notable acontecimiento, con una intensa programación. Esta cena de inauguración costó 56 pesetas de la época.

Casi toda la prensa española estaba invitada a este acto, como La Ilustración Española y Americana, El Progreso, La Andalucía, El Liberal, etc así como la prensa extranjera, el periódico francés Le Figaro y el británico The Times, …

Todos los invitados quedaron prendados con tanta suntuosidad, tanto lujo y tantas comodidades. Después de la espléndida comida, el director del hotel Sr. Sundheim realizó un brindis por las instituciones presentes.


 Inauguración del Gran Hotel Colón - Edificio Norte 

El banquete duró hasta las 12 de la noche, momento en el que los periodistas salieron a pasear por la ciudad. A las 2 de la mañana regresaron en tren con dirección a Sevilla, excepto una parte de los invitados que al día siguiente fueron a las playas de Punta Umbría donde disfrutaron de un estupendo lunch, para después visitar el monasterio de La Rábida. Regresaron al hotel sobre las 9 de la noche para saborear una deliciosa cena. El jueves 28 salieron los periodistas en tren para conocer las minas de Riotinto, regresando al hotel a las 7 de la tarde. Ese mismo día la dirección del hotel ofreció un almuerzo al personal de la construcción del hotel, ingenieros, maestros y un gran número de operarios.


 Gran Hotel Colón en construcción 

Una de las mejores descripciones del GRAND HOTEL COLÓN la realiza uno de los invitados a la gala de inauguración, el director del diario La Andalucía Antonio Feria, que se refería al hotel como "portentosa maravilla de la arquitectura moderna, verdadero monumento, orgullo de Andalucía y honra de España. Causará la admiración y envidia de Europa entera; con refinado gusto artístico y de elegancia, esplendidez y magnificencia que ostenta tan suntuoso edificio hasta en sus más insignificantes detalles".

El terreno sobre el que se ha edificado el hotel está a las afueras de la ciudad, en la carretera de Sevilla, con unas dimensiones de unos 200 metros por 100 metros, sin incluir la parte destinada a los depósitos de agua situada en los altos del cabezo de la Esperanza.


 Edificio Norte y cabezo de la Esperanza  

El hotel lo conforman 4 edificios independientes con un jardín central. El Edificio Norte, el más majestuoso, el más bonito, fue derribado curiosamente en 1992, 100 después de haber celebrado la conmemoración para la cual se construyó; y levantado en su lugar el actual auditorio. 

El hotel, de grandes proporciones y pintado de blanco, era conocido por los ingleses como White Elephant (elefante blanco).

 Edificio Norte del Gran Hotel Colón 


Este edificio estaba compuesto de un gran comedor, restaurante, billares, cocinas, sótanos y dependencias. Tenía 200 luces de gas, 90 de las cuales con tres lucernas que eran encendidas por una descarga eléctrica. El gas era suministrado por la empresa THE HUELVA GAS COMPANY Ltd


 Anuncio en el periódico de la compañía del gas 



 Charles Adam, Presidente de The Huelva Gas Company Ltd y primer Presidente del Real Club Recreativo de Huelva 


El mueblaje era de la casa Bembé de Maguncia, todo de roble viejo y los aparatos de gas de bronce de Krausé; la sillería de junco de Hamburgo y la porcelana de la mesa, para 300 cubiertos, de la Fábrica Real de Porcelana de Sajonia.

 Comedor del Edificio Norte 

El decorado del comedor era obra de dos renombrados artistas haciendo referencia al gusto del Renacimiento, con dos grandes chimeneas alemanas de barro cocido con esmalte alusivo al descubrimiento de América. El techo se decora con unas pinturas de las tres carabelas, la Pinta, la Niña y la Santamaría


 Edificio Norte del Gran Hotel Colón

A mitad del salón tiene una gran tribuna para la orquesta, con una acústica inmejorable. Cuando no hay conciertos, el director de la orquesta, D. Luis Dalhunty, se ofrece para impartir clases particulares de piano y contrapunto.

 Anuncio en el periódico del director de la orquesta D. Luis Dalhunty  

A continuación está el restaurante amueblado con muebles de estilo inglés, con una gran chimenea de mármol negro de Bélgica y unas pinturas alusivas a La Rábida. En la zona trasera están los billares ingleses y franceses, wc, orinaderos, lavabos, comedor de criados y vajilla.

Todo el frente del edificio está cubierto por una marquesina de hierro y cristal que se destinan a salón de señoras, lectura, vestíbulo, juegos y fumar. La marquesina avanza con una terraza que la adornan dos bellas estatuas que son a su vez soportes de luces eléctricas. El acceso a esta terraza se hace a través de una gran escalera de 10 metros de anchura.



 Edificio Levante - Suite del Gran Hotel Colón


Detrás de este edificio y unida por una galería de unos 10 metros para que los olores de las comidas no fueran hacia el comedor, se encontraba la cocina, instalada por la Casa Baulot de París. Contaba con un asador de grandes dimensiones movido por aire caliente y estufas calentadoras de vajillas. Junto a la cocina está la estación telefónica que conecta con todas las dependencias del hotel, seguido de la zona del café, con su propio horno de pan. Bajo estas dependencias se encuentran los departamentos de nevería, despensa y comedor de criados. Y en la parte inferior de todo ello, están las bodegas para vinos nacionales y extranjeros, depósitos de combustibles, almacén general y de recambios de muebles, material de incendios, etc. Hoy día este edificio norte ha desaparecido por completo, estando edificado en este lugar un congreso auditorio con capacidad para unas 900 personas y un parking subterráneo.



  Hotel Colón - Carta de 1890 

Los dos edificios del patio, de levante y poniente, son idénticos entre sí. Están elevados del suelo 1,5 metros sirviendo como corriente de aire para salvar la humedad del terreno. Cada edificio consta de dos pisos con veinte habitaciones por planta; ochenta habitaciones en total, pudiéndose por voluntad unir por grupos de dos, tres o más habitaciones. Estos edificios estaban construidos separados del edificio donde se organizaban fiestas y bailes para tener mayor comodidad y aislarse del ruido y vivir en calma y en silencio; por eso se dice también que la finalidad del hotel es una casa de salud.


 Edificio Levante - Lunch del Gran Hotel Colón

Si los viajeros llegan en carruajes o requieren alguno de ellos, la empresa dispone de servicios de caballerías y cocheras a disposición de sus clientes.

El mueblaje es de roble viejo, con cómoda y/o ropero, lavabo, sillas y butacas alemanas, de mimbre, camas inglesas, elegantes y sólidas. En los extremos del edificio se encuentran los baños de agua dulce y agua salada del mar a las temperaturas que deseen y una espaciosa peluquería y salón para el calzado. El alcantarillado de los edificios van a parar a un pozo alejado, para no percibir olores desagradables. Actualmente el edificio de levante acoge la sede del archivo histórico municipal.


 Edificio Sur - Galería interior del Gran Hotel Colón


El edificio sur es el edificio principal de acceso al recinto. También está elevado del terreno y dividido en departamentos. El mueblaje es de Inglaterra y Alemania. Todos los salones, corredores y escaleras tienen alumbrado de gas. Consta con una torre con sotabanco, a la que se llega por una escalera helicoidal y en la que se puede apreciar maravillosas vistas de Moguer, Palos, La Rábida, el muelle de Riotinto y Huelva.

El jardín central ostenta una artística fuente de fundición con unas fieras marinas. Posee unos bancos y zonas para juegos de criquet y bolos. Los jardines eran cuidados por un jardinero alemán perteneciente a la Escuela Real de Agricultura de Geisenheim. Se plantaron palmeras, drago, mandarinas, casuarinas, árbol de Júpiter, yucas, hiedras traídas desde territorios de influencia inglesa y entremezclada con flora local. Los jardines se completaron con la conocida fuente de los Tritones. El alumbrado del jardín es eléctrico de la casa Siemens y el servicio de riego está atendido por 42 bocas de riego que llega el agua de un depósito situado a 12 m. de altura.

 


 Gran Hotel Colón

Detrás de todos los edificios está la casa de máquinas en la que hay 2 máquinas a vapor que sirven para producir energía eléctrica y dar movimiento a las bombas; una de ellas eleva el agua potable al depósito y la otra bomba arrastra durante 700 metros el agua salada del mar. Todos los edificios poseen una red telefónica con seis estaciones. Todo el suelo de mármol ha corrido a cargo del conocido marmolista de Huelva Rafael Barrado.

También tenía un "restaurant" en los parajes de La Rábida al lado del monumento-obelisco conmemorativo del IV Centenario, para ofrecer almuerzos a los visitantes de estos pintorescos lugares.



 Tritones de la fuente del jardín del Hotel Colón 

El 23 de diciembre de 1889, 5 días después de haberse constituido el Real Club Recreativo de Huelva, se convoca una reunión en los magníficos salones del Hotel Colón para conformar, de manera oficial, la directiva del club más antiguo de España, quedando formalizada por Charles Adam como primer Presidente del Huelva Recreation Club.

En agosto del año 1892 tendría lugar en Huelva los actos conmemorativos del IV Centenario del Descubrimiento de América, asistiendo las principales autoridades del momento al evento organizado, como la reina regente María Cristina,  el presidente del gobierno Cánovas del Castillo (amigo íntimo del presidente de la RTCL, Hugh Matheson) oficiales de la armada, ministros, representantes de países latinoamericanos, etc. 

El menú ofrecido el 12 de agosto a la 7:30 horas fue el siguiente:

  1. ·         Consomé

    ·         Lubina a la holandesa

    ·         Lomo de ternera a la jardinera

    ·         Cramesky de perdiz

    ·         Guisantes ingleses

    ·         Pollos asados

    ·         Ensalada

    La comida costaba 6 pesetas, que al cambio del momento actual he calculado unos 90 euros.

Los precios establecidos para la estancia, comidas y visitas a los jardines en la temporada de conmemoración del IV Centenario fueron los publicados: 



No teniendo el éxito esperado desde el primer momento, el 31 de octubre de 1892, después de casi 10 años cerró las puertas el lujoso Hotel Colón.

 Iniciales del Hotel Colón - HC - en las rejas de los edificios 

Esa misma tarde se organizó un banquete de despedida. El diario La Provincia lo recogía así:

Colocada por última vez la mesa en el hermoso comedor, con rico y elegante servicio y adornada con artísticos y valiosos centros llenos de olorosas flores pendiente por sus cuatro extremos de una lucerna por largas guirnaldas de follaje y rosas, colgando de su centro un gigantesco “bouquet”. El menú, último pero brillante destello de aquella casa, fue excelente, extraordinario, un verdadero derroche de exquisitos manjares procedentes del antiguo y nuevo mundo, deliciosos los vinos, la alegría de los comensales rebosando continuamente desde las siete a las diez”.

El HOTEL COLÓN estuvo cerrado varios años, hasta que en 1896 la empresa The Rio Tinto Company Limited que era uno de los propietarios, terminó comprándole al resto de los socios las participaciones, adquiriendo el hotel por 20.000 libras esterlinas para alojar al cuerpo directivo de la compañía ya que necesitaba disponer de unas oficinas y un club social en Huelva para su personal staff. Fue en ese momento cuando cambió su nombre y empezó a denominarse como lo conocemos actualmente, CASA COLÓN.


 Casa Colón 

En 1986, 103 años después de su construcción, el complejo arquitectónico propiedad de Unión Explosivos Riotinto (como heredero de la RTCL), la permutó al Ayuntamiento de Huelva, demoliendo años después el majestuoso Edificio Norte y construyendo un gran auditorio en su lugar, aunque manteniendo, eso sí, el resto de las edificaciones y jardines en excelente estado de conservación. 

Hoy día es un lugar céntrico y punto de encuentro, referente de la Huelva moderna, donde podemos disfrutar de estos maravillosos edificios, pasear por sus jardines o entretenernos en el palacio de congresos.


 Casa Colón en la actualidad 

GRAND HOTEL COLÓN, el lujoso hotel de Europa, una residencia agradabilísima, fastuosa y excepcional, un referente de la arquitectura inglesa, patrimonio histórico de la ciudad de Huelva.


 Gran Hotel Colón


BIBLIOGRAFÍA                                                                   

-  https://dialogosenlacallesanz.blogspot.com/

-  La Ilustración española y americana

https://www.huelva.es/portal/es/la-provincia-1880-1937

https://huelvabuenasnoticias.com

https://www.juntadeandalucia.es/cultura/archivos/web_es

https://historiadelaprovinciadehuelva.blogspot.com/2012/02/la-casa-colon-de-huelva.html

- https://huelvaenimagenes.wordpress.com/2010/12/27/hotel-colon/

- https://es.m.wikipedia.org

- https://recreativohuelva.com/

- González Vilches, Miguel – “Historia de la arquitectura inglesa en Huelva” – Universidad de Sevilla y Diputación Provincial de Huelva – 2000

- Amador de los Ríos, Rodrigo - "España. Sus monumentos y artes, su naturaleza e historia: Huelva" 1891

- Peña Guerrero, María Antonia - "Wilhelm Sundheim, un empresario alemán en la España del siglo XIX. Marcial Pons 2023.



LA VENTA DE LAS MINAS DE RIO-TINTO EN 1873

Era una noche fría de febrero de 1873. La ciudad estaba iluminada por unas cuantas lámparas de gas que habían sustituidos años atrás a las a...