martes, 12 de enero de 2021

GABRIEL ALEJANDRO SANZ Y LAS REALES MINAS DE COBRE DE RIO-TINTO

En 1859 Ramón Rúa Figueroa, Ingeniero del Cuerpo de Minas del Estado, escribió en su libro “Ensayo sobre la historia de las minas de Rio-Tinto”: El origen de las explotaciones minero-metalúrgicas del término de Minas de Rio-Tinto se pierde en la noche de los tiempos. Examinadas con detenimiento las escorias se descubren dos edades de producción distintas, que representan otras tantas dominaciones: la de los fenicios, que cargaba sus naves con la plata de la Bética y la de los romanos, ese pueblo que sitiado por Alarico reducía sus ídolos a moneda para comprar la libertad.

Inscripción de la campana del Santo Sepulcro



Plaza de la Constitución. Antiguo pueblo de Minas de Riotinto

Desde que los romanos abandonaron las minas en el siglo V hasta que se reanudó de nuevo la explotación en el siglo XVIII, pasaron más de 13 siglos en el olvido y apenas hay constancia de trabajos en las minas por parte de otros pueblos.

Más tarde, en 1725 una Real Orden de Felipe V le concede Asiento y concierta con Lieberto Wolters Vonsiohielm caballero de nación sueco, (ver artículo de fecha mayo 2020: Las Minas de Rio-Tinto y el hoyo de D. Liberto, caballero de nación sueco) que se encargue del trabajo y beneficio de las Minas de plata de Rio-Tinto, Guadalcanal, Cazalla, Aracena y Galarosa por un periodo de 30 años. Sin embargo, Lieberto Wolters no pudo ver cumplido su sueño ya que tan solo dos años más tarde falleció, dejando su legado a su sobrino Samuel Manuel Tiquet.


"Manifiesto por D.Lieberto VVolters Vonsiohielm"


Pero en 1747 llega a las minas uno de los más controvertidos personajes de la historia de Rio-Tinto, Francisco Thomas Sanz, el sastre de Valencia. Para unos el impulsor de la primera minería subterránea moderna de Rio-Tinto y principal responsable del incremento de producción de cobre, que lo consideran como el verdadero reformador”. Para otros, un personaje que sembró el desorden con su más que dudosa honradez y que practicó el nepotismo e injustificadas reclamaciones hasta su muerte en 1800. Sufrió, además, varios intentos de asesinatos de los cuales salió airoso.



Francisco Thomás Sanz
 (Fuente: Huelva Buenas Noticias)

El hecho es que Sanz contribuyó notablemente a poner en funcionamiento la empresa minera. Y así lo reconoció Samuel Tiquet, ya que a su muerte nombró a Sanz albaceas y administrador de las minas. Y así se lo reconoció también el antiguo pueblo de Riotinto al rotularle una calle con su nombre, la calle principal del pueblo donde estaba el club de los ingleses, la Calle Sanz.

Como administrador de las minas Francisco Thomás Sanz se hizo cargo en 1758 cuando tenía 14 trabajadores. Uno de los trabajadores contratados años antes, en 1753, fue Juan Wert, un operario flamenco llegados de los Países Bajos que llegó a ser capataz mayor de las minas, igual que su hijo Clemente años después. Las revertió a la Corona en 1778 con 780 trabajadores. (100 años después, en 1873, cuando los ingleses compraron las minas, tenía poco más, tan solo 1.000 trabajadores aproximadamente).



Calle Sanz - Antiguo pueblo de Minas de Riotinto. Al fondo de la calle Filón Sur

El 31 de julio de 1762 trabajando los operarios de Rio-Tinto en una antigua galería, se encontraron una lámina de cobre con una inscripción dedicada al emperador romano Nerva. Este sería el nombre que le pondrían a la aldea de Rio-Tinto cuando se segregó de Zalamea en 1885, Nerva.

Pero en lo que estuvo francamente desafortunado Sanz, fue en su mencionado nepotismo. Sus colaboradores familiares no poseían la capacidad y la habilidad que él demostró. Su hermano Gabriel, impulsor de la construcción del Sepulcro de Zalamea en 1776, llegó a ser tachado de “charlatán presuntuoso”; su yerno Atanasio José Rodríguez, tesorero, fue conocido como “el satanás de las minas”, por su prepotencia y abuso de poder; y su nieto Vicente de Letona, contable y después gerente de las minas, no pudo desvincularse de las presiones negativas que ejercía sobre él el clan familiar.


Calle Sanz. Antiguo pueblo de Minas de Riotinto


Llamado ante el éxito de su hermano Francisco Thomas Sanz, Gabriel Alejandro Sanz empezó a trabajar de Fiel en la entrada del carbón, Pagador de operarios y Capataz de barrenería en el año 1750, nombrado por el asentista Samuel Tiquet.

Seis años después, en 1756, le despachó el título de Contador y Pagador con el sueldo de 250 ducados, el cual no fue efectivo, ya que las minas no producían para sufragar estos gastos. Además se le agregó durante 4 años el trabajo de Escribano habilitado para las minas por el Juez conservador D. Martín Alonso Bolaños. Aparte de ello, también hacía otros trabajos solicitados por Tiquet como Correos y correspondencia o asistirle en su larga enfermedad.


Plaza de la Constitución, Ayuntamiento y calle Sanz.
Dibujo original de Serafin Baroja Zorzona 1869

En 1760 siendo administrador de las minas su hermano Francisco Thomas, le confirió a Gabriel Alejandro amplios poderes, ya que estaba en la necesidad de adquirir fondos con que sostener las minas y seguir sus pleitos; de esta forma, le aumentó su sueldo a 300 ducados anuales.

Posteriormente en 1770, viendo como trabajaba Gabriel, le volvió a otorgar el título de Director de las minas, pero con el desempeño también de la Contaduría, habiendo de servir uno y otro cargo por el sueldo de 500 ducados anuales.

En estos años, siendo director de las minas y estando casado con la zalameña Feliciana García Beato, cursó en 1776 una solicitud al Cabildo de la iglesia reclamando una extensión de terreno en Zalamea la Real para construir en él una ermita que se llamaría del Santo Sepulcro, “para que se venere con mayor culto una imagen de Nuestro Señor Sepultado”, con la finalidad original, que aún se conserva hoy, de emular el sepulcro donde fue enterrado Jesús de Nazaret tras su muerte en la cruz.

Gabriel Alejandro Sanz

21 de abril de 1777


Esta obra se coronó con la colocación de una campana en la espadaña del sepulcro. En la intervención para la restauración de la campana en el año 2013, salió a la luz la inscripción del promotor de la obra del sepulcro y padrino de la campana, Gabriel Alejandro Sanz, el cual dedicó el nombre de la misma a San José.


San José, la campana del Santo Sepulcro 1776

El cargo de Contador Director de las minas lo tuvo por 9 años, hasta que en 1779 se le separó de la Contaduría de las Reales Minas de cobre de Rio-Tinto.






Detalles de la campana antes de su restauración. Fotos José Millán

Pero Gabriel Alejandro era muy optimista y solo cuando su hermano Francisco Thomas cesó como administrador de las minas en 1783, comenzó a sufrir apuros económicos. En una carta de las muchas que escribió al Consejo de Hacienda, fechada el 30 de junio de 1790 desde Zalamea, a Pedro de Lerena, Ministro de Hacienda con Carlos IV, le dice que desde que lo separaron de la Contaduría sin tener antecedentes, ni haber el más leve motivo, perdió la salud de tal modo que no logró restituir su robustez y le solicita un empleo al servicio del rey e incluso que pueda vestir con el uniforme oficial similar al de los ingenieros franceses.


Santo Sepulcro de Zalamea la Real

Su tiempo libre lo dedicó a realizar experimentos científicos y a escribir y publicar artículos como “los usos del lino”, “el cuidado de las abejas” o “una nueva forma de producir cobre por un proceso químico” en el que pretendía demostrar que el cobre de cementación era un hierro teñido de cobre lamentándose del descrédito que esto ocasionaba a los cobres españoles. No concebía que el hierro se disolviese en las aguas vitriólicas para reemplazar el cobre, quedando Gabriel Alejandro para la Real Sociedad Patriótica de Sevilla, según un informe del 12 de mayo de 1791, como un charlatán presuntuoso.

Lo cierto es que Gabriel Alejandro Sanz contribuyó de manera positiva a la institución de una de las más arraigadas tradiciones que aún perduran el viernes santo en la Semana Santa Zalameña, la Vía Sacra, que comienza en las puertas de la iglesia y termina en la ermita del Santo Sepulcro, habiendo realizado un recorrido similar al que realizó Jesús de Nazaret en su camino al calvario. 


BIBLIOGRAFÍA                                                                       

* Ensayo sobre la historia de las Minas de Rio-Tinto - D. Ramón Rúa Figueroa – 1859-Imprenta de la viuda de don Antonio Yenes

* https://huelvabuenasnoticias.com

* Clásicos de la arqueología de Huelva Núm.6 – 1996 - Diputación Provincial de Huelva

* “San José, la campana del Santo Sepulcro”-Boletín Hermandad de Penitencia, 2013-J.M. Vázquez Lazo

* Las Minas de Rio-Tinto en el trascurso de siglo y medio – D. Lucas de Aldana-1875-Establecimiento tipográfico de Pedro Núñez

domingo, 15 de noviembre de 2020

Mr. BROWNING Y SU RESIDENCIA DE VERANO EN LOS FRAILES

Walter Browning un hombre autoritario, déspota, de fuerte personalidad y con mucho temperamento, llegó a dominar las minas de Riotinto y la provincia de Huelva. Durante su mandato, The Rio-Tinto Company Limited llegó a tener casi 20.000 obreros y con ello, las mayores tasas de producción; pero también las mayores huelgas laborales, como la de 1920, donde varios miles de niños tuvieron que trasladarse a otras provincias españolas para poder subsistir.

Entró con gran éxito en la compañía en 1908 y le obligaron a dimitir en 1927 con grandes dudas sobre su actividad financiera y laboral.

 

Walter James Browning

Walter James Browning Spencer nació en Londres, en el seno de una familia acomodada, en el año 1867, cuando ya se estaba gestando la venta de las Minas de Rio-Tinto por parte del gobierno español.


Hijo menor de un rico agente de bolsa londinense, había estudiado en el Jesus College de Cambridge. Era un vividor, que malgastaba el dinero de su padre, el cual tuvo que pagar una deuda que dejó por importe de 10 libras, así que se vio obligado a que su hijo abandonara sus estudios en Cambridge, tan solo un año después de haber empezado y volver de esta forma a Londres.

Al principio no quiso estudiar, pero más tarde realizó un curso de minería en la Escuela Técnica de Liverpool, consiguiendo dinero para el pasaje que le llevaría a trabajar a México, a las minas de oro de Sierra Madre, donde la experiencia lo transformaría. En esas duras tierras de ambiente peligroso y difícil para un chico joven como él, se acostumbró a llevar en el bolsillo una pistola para su defensa, además que era muy habilidoso con el fusil.

Walter J. Browning

David Avery relata que al cabalgar por las minas, ya en Riotinto, enfundaba en su montura un rifle de repetición Winchester y en el costado derecho, debajo del cinto, el revólver Colt utilizado en México que en tiempos de conflictos laborales añadía un segundo revólver al otro lado. 

En México le acompañó el éxito y en 1903 llegó a ser el todopoderoso director de la Mazapil Copper Company Limited. Una de las compañías más importantes del mundo en la extracción de diversos minerales, principalmente cobre, oro y plata.

Fue un hombre duro y con mucho temperamento, contratado por otro hombre con gran personalidad y elevado carácter, su amigo Charles W. Fielding.



 Charles Fielding

Charles W. Fielding era un hombre que conocía muy bien la familia Rothschild, principal accionista de la RTCL desde principios de 1900. Había entrado a trabajar en sus empresas como escri­biente en 1880, ascendiendo desde los trabajos administrativos hasta el puesto de director adjunto de la fundición de Cwn Avon, en Gales. Debió de destacar tanto en sus atribuciones que los Rothschild lo contrataron en sus propias oficinas en 1890 llegando a ser el representante de los accionistas Rothschild a finales de 1900. En el año 1904 la familia Rothschild lo nombró Presidente de la Rio Tinto Company Limited, en sustitución de John Keswick, cargo que ocuparía hasta 1923.

Fielding, que era un hombre de complexión fuerte y gran tamaño, había visitado América en varias ocasiones y en uno de sus viajes compartió un departamento de tren durante un largo viaje con un personaje cuyos conocimientos mineros y extraordinaria personalidad le habían impresionado; era Walter Browning. Así que cuando el anterior director general, William Arthur Carlyle, le presentó sus intenciones de dejar el puesto que había ocupado desde 1900 hasta 1907, Fielding se acordó de Browning para ocupar la Dirección General de la Rio Tinto Company Limited.

Cuando Browning recibió la noticia regresó a Inglaterra y estuvo unos días de vacaciones con la familia de Fielding. Walter James Browning llegó a las Minas de Rio-Tinto el jueves 9 de enero de 1908 con su esposa Alice o Lucy como la llaman algunos, a sus 41 años y estuvo como Director General de la RTCL durante 19 años, hasta 1927.




Browning en los jardines de la Casa Consejo 


El día de su llegada los directivos y sus señoras les recibieron en la Casa Consejo de Bellavista. A la noche del día siguiente del 10 de enero le sorprendió el hundimiento de una de las cortas de Filón Norte, producidas por los efectos del agua, dicen que la Plaza de la Constitución se partió por el mismo centro y aunque no se produjeron víctimas se lanzó a dirigir las operaciones con tanta energía que antes no se había visto. Los trabajadores le apodaron inmediatamente "el terremoto".


Malacate filón norte


Durante las primeras semanas de trabajo estableció un dominio sobres las minas que jamás abandonó durante su estancia en Riotinto. Era un hombre déspota y que no aceptaba críticas, pero como era amigo del Presidente, estaba justificado.

Browning aunque no fuese alto, era hombre de buen parecer, con magnífico porte y figura. Pedro Valdés, escritor de Riotinto, cuenta que algunos obreros lo llamaban “Gañafote” por la rigidez del cuello, que hacía que su cuerpo girase levemente al mover la cabeza.


Son innumerables las anécdotas sobre Browning y su escueta manera de expresarse:

Por ejemplo, al jefe del departamento de las minas le dijo:

-          ¿Sabes usted redactar una dimisión?

-          Si, contestó

-        Pues vaya a su casa y redacte la suya.

 

En otra ocasión, a un inglés que solicitaba una casa para poder casarse con una sirvienta española le preguntó:

-          ¿Sabe usted a qué hora sale el tren correo desde El Coso? 

-          A las diez y dos minutos, respondió.

-          No deje de cogerlo mañana. Está usted despedido.



 Estación de El Coso. 1911

Walter tenía tanta autoridad que su palabra tenía fuerza de ley, no solo en Riotinto sino en toda la provincia de Huelva y con las autoridades del más alto nivel de la Administración, por ello en 1914 lo llamaban “El Rey de Huelva”.

 


 Eduardo Dato a la derecha, después Browning y en el centro Fielding


Su reinado fue turbulento, con frecuentes conflictos laborales, disturbios políticos e incluso amenazas de asesinato. La fotografía anterior se trata de una reunión del staff de la RTCL con la presidencia del gobierno el 19 de febrero de 1914, para tratar el tema sobre los conflictos obreros. En ella se aprecia a la derecha el Presidente del Gobierno, Eduardo Dato, que sería asesinado posteriormente en 1921.


Nada más llegar Browning en 1908 a las minas, en la primera reunión que sostuvo al reunir a su staff diseñó claramente cuál sería la política a seguir para la etapa que emprendía. La prioridad del programa sería el aumento de la extracción de mineral, controlando los costes de materiales y de mano de obra, reducción de jornales, ajuste de contratos y horarios adecuados para esa finalidad.

 

En 1907 se inició el proyecto de Corta Atalaya que se convirtió en la mayor mina a cielo abierto de Europa y una de las mayores del mundo. Las palas de vapor que trabajaron en ella se compraron de segunda mano a los constructores del Canal de Panamá.



 Palas de vapor en la Corta Atalaya

En 1910 la cuenca minera tenía una población de 50.449 habitantes.

Hasta el año 1913 fue la etapa de mayor capacidad extractiva y transformadora y mayor rentabilidad del negocio.

Entre 1909-1912 el número de trabajadores alcanzan casi los 20.000, esto significó multitud de huelgas de los empleados para las mejoras de los trabajos, de los sistemas de salud y de los salarios, entre otros. En ese periodo hubo muchas huelgas, siendo una de las más importantes la de 1919. Un año después, en 1920, escribiría Concha Espina “El Metal de los Muertos"Varios de los sindicalistas fueron conocidos como Félix Lunar (A cielo abierto 1956) y Eladio Fernández Egocheaga.

 


 "A Cielo Abierto" - Félix Lunar


 

Bajo su mandato se llevaron a cabo grandes obras industriales y civiles, como:

La construcción de la Central Eléctrica en Huerta Romana en 1909.



Central eléctrica. 1909

Explotación de mineral de hierro en el Alto de la Mesa en 1911

Construcción de la actual iglesia de Riotinto en 1914




Caída de la torre 15-9-16 - 5 1/4 de la tarde Rio-Tinto

Tendido férreo del túnel de Naya en 1918, con más de 7,6 km de longitud, en la planta 16; al lado occidental el túnel 5.

O algo tan importante como para cambiar la fisionomía de la cuenca minera en 1916. A través del danés Kay Hase, se hizo la plantación de 9.000 hectáreas de pinos realizadas por decenas de niños, en edad escolar, que con su trabajo hicieron posible que hoy contemplemos un paisaje de pinares, diferente a la esterilidad que vemos en fotografías más antiguas.

 

También hubo el drama, cuando el 3 de noviembre de 1913, según escribía Browning a Londres “…la catástrofe más espantosa… que jamás ocurriera en la historia de las minas”.

En el curso de una enconada y violenta huelga de los trabajadores, se desencadenó un gran incendio en el Pozo Alicia, en la masa de San Dionisio. En este incendio murieron 7 personas: 5 ingleses y dos españoles.




Pozo Alicia

Como reconocimiento de ello, las 35 personas que participaron en el rescate (entre ingleses y españoles), recibieron una imposición de medallas de oro grabadas con su nombre y en el reverso el sello de la Rio-Tinto Company Limited. Entre los españoles que recibieron la medalla por el rescate se encontraba el contratista Sabás Domínguez.

Medallas de la RTCL:
"Para conmemorar la valiente hazaña. Mina San Dionisio 3 Nov 1913" 

 

 

La siguiente fotografía corresponde al Staff de la RTCL tomada en julio de 1921, posiblemente en un lateral del edificio de la Dirección General  que la Compañía tenía en el antiguo pueblo de Riotinto.




Walter Browning se supo rodear de gente leal y de confianza. En esta fotografía notamos la ausencia de dos personas: una de ellas es el Presidente de la compañía Charles Fielding, el cual tenía su despacho en Londres en la calle Lombard número 3, y viajaba ocasionalmente a las minas. La otra persona en Wynter Grey, uno de los dos Directores Ayudantes que acompañaba a Browning todo el tiempo de día y de noche; por la mina y por el pueblo.

De las 69 personas que intervienen en la fotografía, se pueden reconocer a 29 de ellas. La identificación de los estos personajes está realizada por Pedro Real Valdés, Enrique Nielsen junto con Jesús Copeiro, Consuelo Domínguez Domínguez y Alfredo Moreno Bolaños. Se añaden algunas reseñas sobre ellos:

Comenzando por la izquierda y por abajo

1ª Fila:

1.- F.J.Bodenham; 

2.- George Isaac Rogers, trabajó durante 25 años en el Departamento de Dirección como secretario del director. Está enterrado en el cementerio británico de Riotinto.

4.- J.J.Borrie; 

5.- Robert Wilson; 

6.- Cecil G. Thomas, ingeniero de minas. Se alistó en diciembre de 1914 para la I guerra mundial y regresó finalizada la guerra.

7.- Kay Hase, botánico danés, llegado de la Universidad de Copenhague como técnico forestal, este danés decidió plantar en 1916, 9.000 hectáreas de tierra estéril de pinos, muchos de ellos aún se pueden contemplar hoy día repartidos por toda la cuenca minera de Riotinto.

8.- Frank Timmis, ingeniero de minas en el departamento de San Dionisio. Recibió la medalla de oro por el rescate del Pozo Alicia en 1913. Se alistó en octubre de 1914 para la I guerra mundial y regresó finalizada la guerra.

10.- Dr. Reginald Priestley; 

11.- John Howell, oficinista . Se alistó en 1914 para la I guerra mundial y regresó finalizada la guerra 

2ª Fila:

2.- Joseph Daniel Osborn, contratado el 17-09-1885, fue el precursor del deporte del golf en Minas de Riotinto. En 1914 presentó el escudo para el nuevo North Lode Golf Club

5.- J. Black; 

6.- Gordon Douglas, Director Ayudante de Browning hasta 1927

7.- W.J.Browning, Director General de 1908 a 1927

8.- Dr. R.Russell Ross, Jefe médico de 1889 a 1927, muy apreciado por los obreros

12.- Rvdo. J.Jameson, Reverendo para atender las necesidades espirituales de los empleados británicos, desde 1901 hasta 1921.

Notamos en falta a Wynter Gray, el otro Director Ayudante de Browning, el cual dimitió ese mismo año de 1921.

 






3ª Fila:

2.- Daniel McMillan Young; 3.- James Baird; 4.- Richard S. Low;

5.- William G.Nash, Jefe del Departamento de Terre­nos en 1898. Escribió el libro “The Rio Tinto mine, Its history and romance” en 1904



11.- Thomas Creswell, enterrado en 1939 en el cementerio inglés de Riotinto.

4ª Fila.- 

1.- Herbet Potts, ingeniero. Se alistó en 1914 para la I guerra mundial y regresó finalizada la guerra 

 2.- William Pert, (don Guillermo, como le conocían la gente de Riotinto) empleado del almacén nº 2. Se alistó en 1914 para la I guerra mundial y perdió su ojo izquierdo. Regresó finalizada la guerra. Años después le implantarían un ojo de cristal.

3.- Albert Shutte, empleado, ayudante del almacén nº 2. Viste uniforme militar ya que combatió en Europa con el regimiento Highland Light Infantry. Después de la Gran Guerra entró a trabajar en la compañía.

5.- John Targett, jefe de delineación. Diseñó la placa de bronce del Monumento situado en Bellavista a los trabajadores británicos fallecidos en la I GM. La placa fue fundida a partir de 3 ejes de bronce procedente de las norias romanas.

8.- Paul Sidney Couldrey, sustituyó a Browning como Director General en 1927

9.- Edwin Row

11.- Frank Longmire, ingeniero mecánico. Recibió la medalla de oro por el rescate del Pozo Alicia en 1913. Se alistó en 1914 para la I guerra mundial y regresó finalizada la guerra.

5ª Fila:

6.- William Wateston; 

7.- Edwin Hayes, trabajó como contable hasta 1918 y Jefe del Departamento de Casas, Tierras y Ganado hasta 1930. Enterrado en el cementerio británico de Riotinto. En su lápida se puede leer el epitafio ONLY ASLEEP- Solo Duerme.

6ª Fila:

4.- Dr. Canillas;

5.- Lawrence C. Hill, ingeniero. Director Suplente de Asuntos Técnicos en 1936. Recibió la medalla de oro por el rescate del Pozo Alicia en 1913. Se alistó en 1914 para la I guerra mundial y regresó finalizada la guerra.


Browning se casó con Millicent Lucy, fundadora del Taller de Bordados en el Alto de la Mesa en mayo de 1915, el cual funcionaría hasta los años 60. Tal como publicaría el diario LA UNION el 25/07/1925 sobre Mrs. Lucy “Dama de altas virtudes, pródiga con los necesitados, amable, activa, cultísima, de viva mirada y prontas resoluciones, en poco tiempo consiguió elevar la situación del taller a lucida altura…”


 Mrs Lucy Browning 


 

Taller de bordados

Rio Tinto, Año 1920. Personal del Taller de Bordados bajo la supervisión de sus Maestras. Al fondo, sobre la pared, fotografía-recuerdo de la Fundadora, Lucy Browning.

 

En 1918 camino hacia Inglaterra murió Mrs Lucy y un año más tarde sufrió la pérdida de su único hijo Frank, que estaba en edad de estudiar.

Browning encontraría consuelo contrayendo en 1924 matrimonio en segundas nupcias con una joven anglo-india  que le daría una hija en el año 1925. Conoció a esta joven de gran belleza en unas vacaciones en Eastbourne. Se llamaba Eleonore Beatrice, tenía 24 años de edad y como regalo de boda le ofreció la Casa de los Frailes, situada en el cerro cercano a la estación de ferrocarril del mismo nombre. Decorada y amueblada de forma exquisita, estaba construida bajo un edificio monástico, gozaba de espléndidas vistas, para que ella pudiera venir cuando se cansase del ajetreo de las minas de Riotinto.




Porche de la residencia de Los Frailes


La casa tenía en su sótano una especie de frigorífico de la época para conservar alimentos.


Trasera de la residencia

Al lado estaba la vivienda del capataz que la cuidaba con una bonitas vistas del río Tinto, y una pequeña fila de viviendas para el servicio, lavadero, horno para pan y algunas zahúrdas.

 Casas del servicio de Los Frailes

Con E. Beatrice tuvo, al menos, dos hijos más. Su nieta Alison (de su segundo hijo Cristopher, 1930) estuvo en 2016 visitando Riotinto; su padre le contó todo lo que sabe de la historia de su abuelo en Minas de Riotinto.

En 1925 se nombró a otro presidente de la sociedad, a Sir Auckland Geddes; anteriormente, en 1922 se había destituido como presidente a su amigo Charles W. Fielding y de 1922 hasta 1925 estuvo Albert Milner como presidente. El nuevo presidente era un hombre frío y no congenió con Browning, tuvieron varios altercados entre ellos, de tal forma que cada cosa que hacía Browning parecía la desaprobación del presidente Geddes. En agosto de 1927, estando de vacaciones en Inglaterra, en el condado de Cornualles, al sur de Inglaterra, recibió una carta del consejo de administración de la compañía aceptando su dimisión inmediata como director general, advirtiéndole que no debía de volver a las minas bajo ningún concepto. También anunciaba en la carta que la compañía tomaba posesión de la casa de Los Frailes.

La Casa de los Frailes pasó a estar habitada en algunas ocasiones por el grupo de Exploradores, al menos hasta 1930. Poco más tarde, el presidente Sir Auckland Geddes, para mayor perplejidad, tanto del personal británico como español, ordenó destruir la casa, derribando el tejado y las paredes y levantando todas las losas del suelo. Hoy podemos observar los restos de la que fue una de las mejores casas de campo de la época, en lo alto de la colina cercana a la estación de ferrocarril de Los Frailes, en el término de El Campillo.



Residencia de Los Frailes 2020
Foto J.María D.Barba

Al año siguiente, en 1928, Browningy su mujer volvieron a España, comprando una casa en Sevilla, donde mantenían el contacto con sus amistades.

Invirtió su dinero en una empresa para cultivar arroz, creada en 1923, siendo un fuerte accionista de esa compañía. No obteniendo los resultados previstos por los cuales realizó esa operación.

Aunque Browning no volvió jamás a las minas después de su marcha, ni los británicos ni los españoles  le olvidaron y en la cuenca se habla de él con admiración y respeto.

Walter James Browning “El Rey de Huelva” murió en Inglaterra en 1943, a los 77 años de edad.

En 1970, los propietarios que compraron su casa de Sevilla, observaron un viejo baúl que había pasado desapercibido durante todos esos años. A un lado del baúl estaban grabadas las iniciales WJB; al abrirlo descubrieron, puesto encima de las ropas, el rifle de repetición Winchester que Browning había traído desde México; tenía una bala metida en la recámara y estaba montado listo para disparar.

BIBLIOGRAFÍA                                                                       

http://garrat-patrimoniominero-industrial.blogspot.com/2010/04/walter-browning-rey-de-huelva.html

http://cronocracia.blogspot.com/2010/05/sobre-rio-tinto.html

http://recuerdosderiotinto.blogspot.com/2019

https://revistalacomuna.com/cultura-y-memoria/movimiento-obrero-cuenca

https://www.diariodehuelva.es/2016/09/18/la-nieta-de-walter-browning-el-rey-de-huelva-visita-riotinto-por-primera-vez/

HUELVA EN LA I GUERRA MUNDIAL (1914-1918)-Ed.Niebla 2017-Enrique Nielsen y Jesús Copeiro

IN LOVING MEMORY-Ayuntamiento de Huelva 2023- Consuelo Domínguez Domínguez

Avery, David.- NUNCA EN EL CUMPLEAÑOS DE LA REINA VICTORIA – Labor-1985


LA VENTA DE LAS MINAS DE RIO-TINTO EN 1873

Era una noche fría de febrero de 1873. La ciudad estaba iluminada por unas cuantas lámparas de gas que habían sustituidos años atrás a las a...