viernes, 28 de agosto de 2020

JUAN SANTANA BOLAÑOS, EMPRESARIO ZALAMEÑO QUE ARRENDÓ LAS MINAS DE RIO-TINTO EN 1823 - Parte II

Viendo los beneficios que podía obtener de las labores de cementación, Juan Santana Bolaños solicitó a la Real Hacienda licencia para la explotación de estas aguas, y el 4 de marzo de 1823 se le otorgó crédito público para el aprovechamiento de las aguas vitriólicas de las minas. De esta forma Juan Santana Bolaños se convirtió en el primero y único empresario de la cuenca minera de Riotinto al que se le concediera el privilegio de explotar las milenarias Minas de Rio-Tinto o, al menos, parte de ellas. 


Precintos de plomo de los envíos de cobre de las Reales Minas de Rio-Tinto


Por esta concesión Santana Bolaños pagaría 500 reales diarios, que le serían descontados de la deuda, que por 396.738 reales tenía con la Hacienda Pública por las ventas de trigo que hizo en 1817.

Pero, como en todas las concesiones que la Real Hacienda hiciera de las Minas de Rio-Tinto, iba a dar más problemas que satisfacciones, teniendo que cesar sus actividades dos años más tarde en 1825, aunque volviendo a ser autorizado dentro del mismo año a beneficiar las aguas y afinar las cáscaras de cobre producidas de su propia cementación. En estos dos periodos Santana Bolaños obtuvo 1.657 arrobas de cobre (19.059 kg) en sus explotaciones.



Bruno Bolaños

Fallecido Juan Santana Bolaños, su hijo Bruno presentó el 2 de mayo de 1829 una reclamación sobre la liquidación que tenía pendiente su padre con la Hacienda. De esta forma, la Contaduría de las Minas de Rio-Tinto realizó la siguiente liquidación de gastos e ingresos por los trabajos ejecutados:

                                                                                                                                                             Reales de Vellón - Rv

Total valor del crédito a descontar…………………………..                             396.738 Rv

- Por el disfrute de dichas aguas a razón de 500 rs diarios

del 1 de julio de 1824 al 10 de enero de 1825 ………………………..    96.500

- Por 1.434 arrobas de hierro a 26 reales ………………………………     37.284

- Por 123 jornales a Juan Real a 6 reales ……………………………….          738

- Por jornales pagados al Guarda que custodia la cañería……………       2.070

- Por los pagados a un Maestro que vino de Huelva a embrear los cajones.  320

- Por el carbón consumido y jornales para la afinación de la

cáscara de cobre………………………………………………………….        4.578

- Por el porte de 387 arrobas de cobre afinado desde estas Minas a la Casa

de la Moneda de Segovia a 15 rs la arroba según Hilarion de la Banda… 5.805

- Por el porte de 46.000 rs en monedas de vellón desde dicha Casa a

Zalamea la Real, según recibo del mismo Banda …………………………  2.172

- Por la venta de 387 arrobas de cobre fino roseta a punto de martinete

vendido a la Casa de la Moneda de Segovia a 5 ¼ rs libra …………..   50.793

Y el total valor del crédito resulta ser de…………………..                               300.238 Rv


La Dirección de las Minas aprobó la referida liquidación a favor de Santana Bolaños en Madrid a 28 de Mayo de 1831. Desconocemos si esta liquidación fue pagada por la Real Hacienda a su hijo Bruno.

Posteriormente los trabajos de Aprovechamiento de las Aguas Vitriólicas continuaron mejorándose, ampliándose la longitud del canaleo, el modo de colocar las planchas de hierro, la cubrición de los canales, la utilización de vitriolos, etc. 

Hoy, después de 200 años, las Labores de Cementación continúan desarrollándose en las empresas mineras, que junto con los trabajos de lixiviación se obtiene Cáscara de Cobre como producto secundario de una actividad minera complementaria.

BIBLIOGRAFÍA                                                                       

Lucas de Aldana - Las Minas de Rio-Tinto en el trascurso de siglo y medio - Establecimiento tipográfico de Pedro Núñez 1875.

- Flores Caballero, M. – Rio Tinto: La fiebre minera del XIX – Diputación de Huelva 1983

- Domínguez Cornejo, M. y Domínguez Pérez de León, A. – Zalamea la Real. Aproximación Histórica - Ayuntamiento de Zalamea la Real 1994.

- Vázquez Lazo, J.M. – La provincia de Huelva – Historia de sus villas y ciudades - Zalamea la Real - Diputación de Huelva 2014.

- Archivo particular de Carmen López Tatay.


JUAN SANTANA BOLAÑOS, EMPRESARIO ZALAMEÑO QUE ARRENDÓ LAS MINAS DE RIO-TINTO EN 1823 - Parte I

JUAN SANTANA BOLAÑOS combatió contra las tropas francesas de Napoleón, suministró alimentos al ejército español destinado en Cádiz y le dieron crédito para el aprovechamiento de las aguas vitriólicas de las Reales Minas de Rio-Tinto.




En 1810 España estaba inmersa en plena Guerra de la Independencia, los franceses habían tomado Sevilla y tan solo le faltaba por llegar a los pueblos mineros de Riotinto. En febrero de ese mismo año un destacamento francés que había salido de Sevilla, se dirigía a Badajoz por el camino de Santa Olalla. Enseguida el Ayuntamiento de Zalamea la Real, tras conocer estos movimientos, convocó a los vecinos de la población y un grupo de ellos capitaneados por Juan Santana Bolaños salió con una partida compuesta con numerosos milicianos para interceptar a las tropas francesas. La munición y el armamento necesario lo proporcionó del arsenal de la compañía Vicente de Letona, director de las Reales Minas de Rio-Tinto, quedando abatido la totalidad de los soldados franceses.

Un mes más tarde ocurrió otro de los enfrentamientos que tuvo que soportar la población, conocida como la Batalla de Palanco. Según nos ha contado Carmen López Tatay, una de las descendientes directas de Juan Santana Bolaños, ante la llegada de un destacamento del ejército francés, procedente de Valverde del Camino, se formó de nuevo una partida de vecinos, operarios de las minas y otros voluntarios de los pueblos de alrededor, entre los que se encontraba Santana Bolaños. La confrontación tuvo lugar en el Barranco de Palanco, donde se producen una serie de descargas actuando los milicianos de manera valerosa y que hacen retroceder a los franceses de nuevo hacia Valverde.


Barranco de Palanco, lugar aproximado de la famosa batalla contra los franceses

Una vez terminada la guerra y retirado el ejército francés de territorio español, durante los años siguientes la población tuvo que atravesar una difícil situación económica al verse obligada a abastecer a las tropas españolas de comida para su subsistencia: carne del ganado y cosechas de cereales para la elaboración de pan. De esta forma, en 1817 Juan Santana Bolaños suministró a las tropas españolas de la provincia marítima de Cádiz una cantidad de trigo que se elevó a la no despreciable cifra de 396.738 reales de vellón, y que, como las arcas del estado no pudieron pagarle, se quedó este crédito a su favor frente a la Real Hacienda.

Mientras tanto, en las Minas de Rio-Tinto la labor de cementación, que era como se conocía el Aprovechamiento de las Aguas Vitriólicas, estuvo abandonada.


Vitriolos de Corta Atalaya. Agosto 2002

Vitriolos de Corta Atalaya. Agosto 2002

Estos trabajos de cementación consistían en colocar en el interior de la mina unos canales de madera embreada en los que se metía unas planchas o desechos de hierro por los que circulaban las aguas vitriólicas y por las que se precipitaba el cobre.  De esta forma se obtenía, lo que aún hoy día se conoce como “cáscara de cobre” adherida a los pedazos de hierro. 

Depositada esta cáscara en cajones de madera se llevaban a la Fábrica de Afino para convertirse, en menos tiempo y con menor cantidad de carbón de brezo que el mineral explotado en las minas, en cobre fino “a punto de martinete” que se vendía a la Casa de la Moneda de Segovia y si el cobre recibía un segundo afino, se convertiría en cobre “a boca de fuego” o “a punto de artillería” que se enviaba directamente a la Real Maestranza de Artillería de Sevilla, en un carro tirado por mulas a través de los caminos romanos que partiendo de la Aldea de Riotinto, hoy Nerva, pasaba por las minas del Castillo de las Guardas, Itálica en Santiponce y Sevilla.

Continúa esta historia en: JUAN SANTANA BOLAÑOS, EMPRESARIO ZALAMEÑO QUE ARRENDÓ LAS MINAS DE RIO-TINTO EN 1823 - Parte II


CONTINUARÁ

miércoles, 24 de junio de 2020

1920 – 2020 I CENTENARIO DE LA PUBLICACION DE LA NOVELA “EL METAL DE LOS MUERTOS” - Parte II

Los personajes que aparecen en la novela "EL METAL DE LOS MUERTOS" tienen una semejanza fonética con los personajes reales que conoció CONCHA ESPINA en Nerva. De esta forma, llama a Félix Lunar (en 1956 escribió desde California “A Cielo Abierto”, libro imprescindible en las bibliotecas de la cuenca) como Félix Garcés. A Cristóbal Roncero, médico de Nerva, como Alejandro Romero y al líder sindicalista Eladio Fernández Egocheaga como Aurelio Echea. Este dirigente obrero tenía buena pluma para escribir, era un gran orador, con facilidad de palabra y buen agitador de masas. Hoy día, por tradición oral de varias generaciones, en los pueblos de la cuenca minera aún se dice la frase:

Cállate niño!, que hablas más que “Jocheaga”-,

en alusión a una persona que habla mucho y no te deja hablar.

En el libro " A CIELO ABIERTO" (México, 1956) Félix Lunar (6), activista sindical y fundador de varios periódicos, cuenta cómo conoció a Concha Espina:

Un día se me presenta en mi oficina un joven que se identifica como hijo de CONCHA ESPINA (…) celebrada escritora, novelista consagrada, venía a estudiar el caso de Riotinto, de la clase trabajadora. Madre e hijo venían recomendados a mí por Egocheaga.

CONCHA ESPINA venía todas las mañanas a mi despacho. Hizo buenas migas con Don Cristóbal, todos los días lo acompañaba en la visita a los enfermos; la gente de Nerva la confundían con la hermana del médico”.

Concha Espina, también narra otros sucesos acontecidos en Riotinto como el Incendio del Pozo Berta (POZO ALICIA) en 1913, el hundimiento del antiguo pueblo La Mina en 1908, los trenes cargados de niños con dirección a Madrid en 1920 ó las Cruces de Mayo de la aldea Montesorromero.

Unos de los documentos más importantes de CONCHA ESPINA, es el registro sonoro del año 1932 donde la propia autora narra los orígenes de su novela sobre las minas de Rio Tinto y donde nos cuenta la Génesis de la Novela "EL METAL DE LOS MUERTOS".

Una vez en las minas de carbón de Asturias (…) sentí la necesidad de escribir la tragedia de los mineros, el drama de los hombres hermanos nuestros que viven en lo profundo de la tierra, tristes y enfermos para morir tan pronto. (…)

Pasaron años y pude visitar casi todas las minas de España. Bajé a las excavaciones más profundas, subí a las cortas abiertas en el regazo de la montaña como cánceres inmensos, conocí las fábricas, todos los caminos infernales de la esclavitud, los altos hornos, toda la tragedia de los hombres que quería pintar en mi libro. Y escribí "EL METAL DE LOS MUERTOS".

Le situé en Riotinto, (...) en la Andalucía secuestrada por el inglés y que por eso no tiene ni pájaros, ni flores, ni cantares, ni mariposas; todo lo ha consumido allí la explotación. Aquel río parece en sangre. El paisaje es tan rojo, que la pasión roja de los hombres se explica allí. La vida es siniestra, enorme, una cosa dantesca, terriblemente infernal; todo allí sugiere la idea de la última esclavitud de las criaturas humanas”.



"EL METAL DE LOS MUERTOS" una novela reivindicativa de la lucha de los mineros de la Rio Tinto Company, con unas condiciones durísimas de trabajo. Una novela de una mujer adelantada a su tiempo. Una de las primeras novelas literarias con influencias sociales de nuestro país.

BIBLIOGRAFÍA                                                                                                                                  
* "El Metal de los Muertos". Concha Espina. Gil Blas Renacimiento. 1920
"El Metal de los Muertos". Concha Espina. Diputación de Huelva, Fundación Riotinto y Universidad de Huelva. 1996
* "A Cielo Abierto". Félix Lunar. 1956. Editorial Huebra.
* Diario ABC
* Biblioteca  Nacional de España

domingo, 21 de junio de 2020

1920 – 2020 I CENTENARIO DE LA PUBLICACION DE LA NOVELA “EL METAL DE LOS MUERTOS” - Parte I

Este año 2020, se cumple el I CENTENARIO DE LA PUBLICACION DE LA NOVELA "EL METAL DE LOS MUERTOS", escrito por CONCHA ESPINA y publicado por la editorial GIL-BLAS Renacimiento en 1920 y vendido a 5 Pesetas (1). Una novela inspirada en la vida diaria de los habitantes de la cuenca minera de Riotinto y en las condiciones laborales de los mineros de la RIO TINTO COMPANY LIMITED  y como diría la misma Concha Espina “todo allí sugiere la idea de la última esclavitud de las criaturas humanas”.


EL METAL DE LOS MUERTOS ED.GIL-BLAS RENACIMIENTO 1920

Concepción Espina y Tagle nació en Santander en 1869 y murió en 1955 a los 83 años de edad cuando llevaba más de 15 años ciega, aunque no dejó de escribir sus últimos libros; escribía sobre una plantilla con líneas marcadas, que después pasaba a limpio su secretaria. El mismo día en que moría se publicó su último artículo de prensa en el diario ABC. Pertenecía a la llamada “Generación del 98” empezando a escribir en los periódicos bajo el pseudónimo de Ana Ceo Snichp. Pronto su nombre se empezaría a conocer en pequeños círculos junto al de Unamuno, Valle-Inclán o Rubén Darío.


CONCHA ESPINA. Años 10

En los años 20 publicó 18 títulos. Uno de ellos fue "EL METAL DE LOS MUERTOS", el cual le valió como una de las nueve nominaciones al Premio Nobel de Literatura. Nunca llegó a ganarlo, aunque quedó tres veces finalista. Tampoco entró en la Real Academia Española de la Lengua; sufriría el mismo destino que Emilia Pardo Bazán: se quedaron fuera por el simple hecho de ser mujer. Fue condecorada por el rey Alfonso XIII y recibió en dos ocasiones el Premio Nacional de Literatura.

A principio del siglo XX, sobre 1916 (según Félix Lunar) viajó hasta NERVA para conocer en primera persona los sucesos ocurridos en 1888, El Año de los Humos y otros acontecimientos y huelgas posteriores. Cuando la escritora santanderina llegó a NERVA , con su pamela y su ropa moderna, los mineros la confundieron con la famosa cupletera de la época Amalia Molina. Allí se quedó a vivir una temporada, durmiendo en la cama donde acababa de morir un trabajador chino.


Una de las mejores ediciones de esta novela es la publicada por Diputación de Huelva, Fundación Riotinto y la Universidad de Huelva en 1996 (2) con una magnífica presentación realizada por Antonio Rioja Bolaños, sacerdote en varios pueblos de la cuenca muy ligado al movimiento obrero y Antonio Garnica Silva, catedrático en filología inglesa.

Una novela que ha sido traducida al alemán, al ruso, al sueco y al inglés, habiéndose publicado más de 12 ediciones desde 1920.

"EL METAL DE LOS MUERTOS" es una novela social cuyo tema central es la huelga de agosto de 1917 de Riotinto. En esta novela describe de primera mano la situación de las familias mineras, las durísimas condiciones del trabajo y del desarrollo de la lucha sindical contra la compañía y por ello contribuyó a que las clases más cultas de España tuvieran la oportunidad de cambiar las ideas negativas que tenían de la lucha obrera.

Como dicen Antonio Rioja y Antonio Garnica en la presentación, la riqueza del vocabulario hace difícil su lectura al lector contemporáneo. 


EL METAL DE LOS MUERTOS. 1996

El éxito de "EL METAL DE LOS MUERTOS" sirvió para confirmar la mala fama que la RIO TINTO COMPANY LIMITED había adquirido a causa de las huelgas en aquellos años. La cuenca minera de Riotinto vivía desde principios de siglo en situación casi permanente de conflictos sociales, que siempre cerraban en falso debido a la política de la RTC y a la pasividad del gobierno. Desde 1908 hasta 1927 el director de la compañía era WALTER J. BROWNING que gobernó Riotinto con mano de hierro y aunque la explotación minera llegó bajo su mandato al más alto nivel tecnológico de su historia, nunca hubo época con tantos y tan duros conflictos obreros; la dureza represiva de la compañía, sus intereses económicos y su incomprensión es la causa de las huelgas.


WALTER J. BROWNING

La novela de Concha Espina no tiene un final feliz porque la huelga tampoco lo tiene y la huelga de 1917 desembocará después en la terrible y larguísima huelga desde abril de 1920 hasta principios de 1921. Esta última llegó a ser tan dura que un gran número de niños –entre tres mil y cinco mil- fueron trasladados a otras ciudades y acogidos en casas de obreros sindicalistas de toda España. Como intermediario de esta gran huelga, la RTC envió a Sir Rhys Williams para negociar una solución al conflicto. La intervención de Williams hace que termine la huelga comprometiéndose la compañía a una serie de medidas sociales en favor de los trabajadores; y es cuando se crea los "BOY-SCOUTS", los niños exploradores, para reconocer la dura situación de los niños de la cuenca.

Continúa esta historia en: 1920 – 2020 I CENTENARIO DE LA PUBLICACION DE LA NOVELA “EL METAL DE LOS MUERTOS” - Parte II


domingo, 10 de mayo de 2020

LAS MINAS DE RIO TINTO y EL HOYO DE D. LIBERTO, CABALLERO DE NACION SUECO - Parte II


A finales de 1722 WOLTERS se fue a vivir a Madrid. Durante esa época que se había quedado sorprendido de la cantidad de minas de oro y de plata que había en España y quiso seguir la huella de las incalculables riquezas que habían conseguido los Condes Fúcares que con Felipe II abrieron las minas de Guadalcanal.

De esta forma, LIEBERTO WOLTERS a sus 60 años de edad, solicitó en 1725, a su majestad el Rey Felipe V, el arriendo por 30 años de las Minas de oro y plata de Guadalcanal, Rio Tinto, Cazalla, Aracena y Galaroza.

LIEBERTO WOLTERS se fue a vivir a la Aldea de Rio Tinto, hoy Nerva, que en aquella época contaba con 80 habitantes y logró el objeto de su instancia; Como decía Rúa Figueroa, se creía con suficiente inteligencia, práctica y capacidad para el desagüe de las minas inundadas y formó las bases para la creación de una compañía para la explotación de las citadas minas.

El Asiento o Real Cédula de concesión de las minas fue suscrito el 16 de junio de 1725 por el Rey con la sola condición de que a su término pasasen a la Real Hacienda todos los edificios, ingenios y demás utensilios que allí se hubiesen establecido.

En septiembre de ese mismo año WOLTERS publicó un folleto de 25 páginas que tituló  ✠ MANIFIESTO en el que insertaba el Asiento celebrado con el Gobierno precedido de las riquezas de las 5 minas y así llamar la atención a posibles socios para la creación de su empresa y explotación de las minas.

MANIFIESTO” de Wolters publicando la Real Cédula

A este  ✠ MANIFIESTO acompañaba WOLTERS las condiciones para la formación de la compañía compuesta de 2.000 acciones a 50 doblones de a dos escudos de oro cada una, reservándose el asentista 700 acciones (libres de todos gastos) y con ellas la presidencia de la Sociedad y la facultad de nombrar un Director, un Veedor, un Contador y un Tesorero.

Llegaron a inscribirse más de 60 interesados, entre ellas muchas damas de la corte. Aunque este proyecto fue rudamente impugnado, prodigando a su autor toda clase de epítetos y punzantes epigramas, calificándolo de embustero, estafador y hereje (por ser de otra religión distinta a la católica).  

Folletos publicados en noviembre de 1725 en contra del proyecto de Wolters.

La empresa creada, una de las primeras sociedades anónimas españolas se llamaba “COMPAÑÍA Y ASIENTO DE LAS MINAS DE GUADALCANAL, CAZALLA, ARACENA, GALAROZA Y RIO TINTO”.

Con las 700 acciones que tenía WOLTERS le establecía el derecho a poder contratar a los empleados. En diciembre de 1725 solo había podido colocar la mitad de las 2.000 acciones ofrecidas.

Una vez colocadas todas las acciones, en tan solo 5 meses de 1726 se convocaron más de 28 Juntas Generales de Accionistas de la Compañía; los socios rivalizaron para ser elegidos directivos y estaban en contra de WOLTERS por que tenía el poder de una de las minas más valiosas de España. Para ello contrataron al ingeniero alemán Roberto Shee para realizar un informe sobre las diferentes minas del Asiento y emitir una valoración sobre la Concesión.

WOLTERS había comprado en el extranjero dos bombas para desaguar las minas y comenzar la explotación junto con varios trabajadores llegados desde las minas de Shala en Suecia, pero como los accionistas no se ponían de acuerdo y no tenía dinero para pagar el transporte de la maquinaria ni los salarios de los trabajadores, tuvo que empeñar sus joyas para realizar estos pagos y comenzar los trabajos.

En medio de todo este desorden, desesperado WOLTERS pidió la intervención al Consejo de Hacienda para resolver las continuas disputas y la respuesta fue a través de un real decreto del 4 de julio de 1727 por el que se disolvía la compañía y se creaban dos empresas nuevas. Una compuesta por todos los socios menos WOLTERS , que le concedían las minas de Guadalcanal, Cazalla y Galaroza, denominándose “COMPAÑÍA ESPAÑOLA”.

La otra compañía estaba formada solo por Wolters con las 700 acciones que poseía, constituyéndose la empresa que llevaría por nombre COMPAÑÍA DE MINAS DE RIO TINTO Y ARACENA.


Pueblo de Riotinto a principios del S.XX

Una copia de este decreto llegó a manos de LIEBERTO WOLTERS pocos días antes de su muerte ocurrida el 26 de julio de 1727 y al conocer su contenido nombró a su sobrino SAMUEL TIQUET (uno de los obreros llegados desde Suecia) heredero y sucesor de la compañía. TIQUET, al igual que su tío WOLTERS , no llegó a casarse, ni a tener descendencia.
A pesar de que SAMUEL TIQUET tuvo un comienzo muy difícil respecto a las propiedades de los terrenos, la producción y el accionariado, en 1747 contrata como administrador a Francisco Tomás Sanz y reinicia la producción de cobre a unos niveles espectaculares.


LIEBERTO WOLTERS VONSIOHIELM fue sepultado en la falda sur del Cerro de Salomón, en el camino que conduce desde el Cerro de las Vacas a la fábrica de Planes. Hasta la llegada de los ingleses en 1873, el sitio de su sepultura era conocido como El Hoyo de D. Liberto.



Cerro de las Vacas. Joaquín Ezquerra del Bayo - 1852

LIEBERTO WOLTERS puso las bases hace 295 años para la creación de una gran empresa y aunque no llegó a conocer el gran potencial que suponía Rio Tinto, con el tiempo se transformó en una de las mayores empresas mineras del mundo y su nombre sonaría y aún suena por toda la esfera mundial.

BIBLIOGRAFÍA                                                                  
- Abilleira Crespo, Y. - 2005. Los Galeones de Vigo. RP Ediciones.
- Aldana, L. - 1875. Las minas de Rio Tinto en el transcurso de siglo y medio. Estab. Tipográfico de Pedro Núñez. Madrid
- Avery, D. - 1985. Nunca en el cumpleaños de la reina Victoria. Editorial Labor.
- Instituto de Historia y Cultura Naval. Tomo 6 -Desastre en Vigo.
- Maffei, E. y Rúa Figueroa, R. - 1872. Apuntes para una Biblioteca Española. Imprenta J.M. Lapuente. Madrid
- Patiño Gómez, R. - 2019. Instituto de Estudios Vigueses. Revista nº 24 diciembre 2019. Personajes de Rande.
- Rúa Figueroa, R. - 1859. Ensayo sobre la historia de las Minas de Rio-Tinto. Imprenta viuda Antonio Yenes.

viernes, 8 de mayo de 2020

LAS MINAS DE RIO TINTO y EL HOYO DE D. LIBERTO, CABALLERO DE NACION SUECO - Parte I



Una de las figuras imprescindibles en la explotación de las Minas de Río Tinto ha sido LIEBERTO WOLTERS VONSIOHIELM – (Estocolmo, 1665 – Riotinto, 1727).


Pueblo de Riotinto a principios del S.XX


Las minas llevaban unos 1.300 años sin trabajarse, desde el tiempo de los romanos, y Lieberto Wolters solicitó al Rey Felipe V la concesión para la explotación de las minas, creando una sociedad denominada “COMPAÑÍA DE LAS MINAS DE RIO TINTO Y ARACENA”.

Su nombre original era LIEBERT WOLTERS VON SJÖHJELM y al transcribirse al castellano se le modificó el apellido materno por otro más legible, VONSIOHIELM.
Se ignora la causa que de haber venido a España a principios del siglo XVIII, pero lo que se sabe es que formó parte en la guerra de Sucesión española.

En 1719 se hallaba en Vigo ejerciendo el oficio de buzo, a través de una compañía que pretendía extraer del fondo de las Rías Bajas, las riquezas que aportara desde América la Flota de Nueva España al mando del general Manuel Velasco, hundida en 1702; la más rica que había venido de América, con 20 millones de pesos en plata y otros tantos en valor de las mercancías.


Pesos de plata acuñados en México.


El hundimiento de la flota de barcos llegado desde las Indias Occidentales se conoce como la Batalla de Rande, situada en el estrecho de Rande, en Redondela, en la ría gallega de Vigo. Una batalla entre la flota anglo-holandesa contra la flota hispano-francesa, ocurrida el 23 de octubre de 1702, y en la que participaron 90 navíos, más de 3.000 cañones y murieron unas 2.000 personas entre los dos bandos.

Tal fue la repercusión que tuvo esta batalla, que cuando la noticia del Desastre de Vigo se extendió por todo el país, provocó que cundiese el pánico entre la ciudadanía. Casi todos pensaron que toda la plata se había perdido y por ese motivo se crearon las “Cajas de Socorro y Montes de Piedad”, como es el caso de CajaMadrid, creada el 3 de diciembre de 1702.




Flota hundida en el estrecho de Rande. Grabado de la época. Archivo General de Indias. Publicada por Instituto de Estudios Vigueses


Pasados los años de esa batalla, el 25 de marzo de 1719 Lieberto Wolters, que tenía conocimientos de mecánica y era de carácter emprendedor y atrevido, elevó al Rey Felipe V solicitud de Autorización para buscar y extraer el gran caudal oculto bajo las aguas; Concesión que se le otorgó por 300 ducados.

Se formalizó el asiento escritura por término de tres años, con el compromiso de entregar a las Cajas Reales la tercera parte del valor de cuanto sacara del fondo de la bahía.

Para los trabajos, Wolters adquiere el navío “Duque de Gloston” que le costó 630 reales, barato para la época. En este barco instala una plataforma y la maquinaria necesaria para la inmersión de 3 buceadores, llegados desde Suecia. De esta forma, desde la plataforma trabaja con una campana de madera forrada de cobre. Wolters había ideado un traje de cuero para bucear y un casco conectado a una larga manga que llegaba hasta la superficie.



Placa de cobre con instrucciones. Museo del Mar de Galicia. Publicada por Instituto de Estudios Vigueses.


La fotografía anterior es una placa de cobre que estaba en la campana que utilizaron los buceadores de Wolters. Está escrita en ruso antiguo y en ella están grabadas las indicaciones para comunicarse los buzos con la superficie.


En 1721 Wolters es denunciado tanto por vender mercancía que luego no saca de la ría, como por emitir acciones de su compañía que no obtiene beneficios. Durante esos años había extraído de las profundidades varios cañones de bronce y de hierro, anclas, tablas, balas y palanquetas, con alguna que otra moneda suelta adherida, tasándose en 3.068 reales de vellón los efectos que se habían de repartir.

Grabado de 1871. Los Galeones de Vigo. Ediciones RP 2005.  Yago Abilleira Crespo.


A pesar de ello, sus problemas económicos se acentuaron y LIEBERT WOLTERS traspasó los derechos de la cédula de concesión a uno de sus socios.

Después de este infructuoso éxito, a finales de 1722 LIEBERT WOLTERS se retiró a Madrid viviendo pobremente bajo la protección del embajador de Baviera, al cual le había conocido en Vigo, prendándose de la honradez y excelente trato.


LA VENTA DE LAS MINAS DE RIO-TINTO EN 1873

Era una noche fría de febrero de 1873. La ciudad estaba iluminada por unas cuantas lámparas de gas que habían sustituidos años atrás a las a...