miércoles, 28 de octubre de 2020

MEMORIA ANTIGUA DE EL CAMPILLO NUEVAMENTE DESCUBIERTA

El Campillo, un lugar con más de 600 años de historia.

Hace casi 600 años, en el año 1425, se aprobaron las Reglas de la Hermandad de San Vicente Mártir de Zalamea la Real.

Reglas de la Hermandad de San Vicente Mártir de Zalamea la Real de 1425
Fácsimil de Cistus Jara 2016

A mediados del siglo XIV Europa sufrió la mayor epidemia de peste jamás conocida, llevándose consigo a cerca de la mitad de la población de todo el continente, era la peste negra. En el suroeste peninsular y más concretamente en Zalamea, y en sus 20 aldeas, sobre el año 1422 hubo una temida epidemia que tuvo una especial virulencia y que posiblemente se prolongara hasta el año 1425. 

El culto a San Vicente se extendió en la España cristiana en los siglos XIV y XV por la creencia popular de que San Vicente intercedía en los casos de sequía y epidemia. En Zalamea y en todo su término jurisdiccional, desde El Villar hasta El Ventoso, desde El Buitrón hasta Hermitaños, según se desprende de las reglas de la Hermandad, se había producido una epidemia de peste que había provocado que una gran parte de la población falleciera. Este hecho fue el que motivó la necesidad de elegir a un santo que protegiera a los habitantes contra aquellas enfermedades que no se podían curar sanitariamente.

De esta manera el 24 de marzo de 1425, según se desprenden de estas Reglas, los alcaldes y hombres buenos de la villa, ante el escribano Juan Rodríguez, acuerdan un concejo abierto en la puerta de la iglesia, después de misa, sobre el mediodía. En un cántaro introducen varios papeles con los nombres de todos los santos de la letanía. El cura de la villa, Bartolomé Martín, llama a un niño y le manda que meta la mano en el cántaro y saque uno de los papeles. Así lo hace y extrae aquel que lleva el nombre de San Vicente. Esta operación se repite tres veces y por tres veces consecutivas sale el nombre del mismo santo, por lo que todos entienden que Dios les daba como patrón al glorioso San Vicente.

En Las Reglas de la Hermandad de San Vicente, que datan de 1425, se nombran a los hermanos de esta hermandad para que ofrezcan comidas y bebidas a los pobres y a los necesitados,  incluso ofrecer los rendimientos o rentas de las tierras que poseen como obras de caridad.

En la página 6 de estas antiguas reglas, dice “Juan de las Armas mandó,..., otra suerte de tierras que está en el sitio de El Cerro de El Campillo, al sitio que llaman del Hornillo para que su renta la repartan los hermanos en pan y queso y vino a todos los que vinieren a hacer oración por los difuntos así niños como hombres y mujeres pobres...”.

Página 6 de las Reglas de la Hermandad

En este texto antiguo, que hoy día conserva una copia de 1638 la Hermandad de Zalamea, se menciona por primera vez en la historia el lugar de El Campillo, como El Cerro de El Campillo.

Este primer asentamiento, posiblemente de pastores y agricultores, formaría el conocido hoy en día como El Campillo Viejo, en la ladera norte del actual pueblo, mirando hacía la sierra y hacia el río Odiel, como actualmente hace Traslasierra, quizá por ser los primeros pobladores para coger el azeche del río en el mes de agosto y  pagar al arzobispo de Sevilla; o para ir a trabajar a los molinos harineros del río. Cerca del pueblo estaba la cantera de piedras de ruedas de molino.

Piedras de molino talladas en la roca

Por tanto, no es de descartar que a principio del siglo XV, hacia el año 1400, hubiera un asentamiento poblacional o una agrupación de casas que, sin formar todavía una aldea, se conociera ese lugar como “El Cerro de El Campillo”.

En el año 1535 se aprueban las Ordenanzas Municipales de Zalamea (documento en pergamino de gran valor histórico que se conserva en muy buen estado) en las que se recogen los aspectos económicos locales, costumbres, reglas y normas de la colectividad, como limitaciones para encender fuego, cría de cerdos, cotos de caza etc.

Ordenanzas Municipales de Zalamea la Real de 1535

En este libro se nombran las primeras casas de El Campillo; y de otros lugares como, El Zumajo o el Monte del Hornillo. Y dice así: … a los corrales del Zumajo…y… donde junta el camino de El Campillo en el de los molinos… y los corrales de Juan Bernal bajo las casas de El Campillo…”

Ordenanzas Municipales de Zalamea la Real de 1535

Posteriormente, a finales del siglo XVIII los párrocos del reino de Sevilla, al que pertenecían las provincias de Sevilla, Huelva, Cádiz, la zona sur de Badajoz y el partido de Antequera en Málaga, recibieron a instancias del Arzobispo el encargo de realizar una descripción detallada del lugar de su ministerio, según un cuestionario que se le había enviado, para confeccionar un mapa cartográfico elaborado por el geógrafo real Tomás López de toda la geografía de España y de los que se recibieron cerca de 200 mapas. 

De esta forma en el año 1785 el párroco de la vicaría de Zalamea la Real, Dn. Joseph Phelipe Serrano le respondía al Arzobispo sobre Zalamea y sus aldeas: “…es Villa y cabeza de Vicaría; es Realenga,…..,. Al presente tiene el casco de esta Villa 366 vecinos; pero en su término y jurisdicción tiene las Aldeas y Montes siguientes. / … / Traslasierra, con 34 vecinos (aprox.136 habitantes), al Norte de esta Villa, y distante de ella quasi media legua; Campillo, con 37 vecinos (aprox. 148 habitantes), al Nordeste de esta Villa y distante de ella media legua.” Y continúa este párroco nombrando más de 20 aldeas, y escribe: ”Y todas las dichas Poblaciones son antiquísimas de tiempo inmemorial, y no ay noticia alguna de sus principios y fundaciones.”


Mapa del Territorio de la villa de Campofrío y Ventas de 1795

En 1845 Pascual Madoz publica el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar y en la edición dedicada a Huelva, escribe de El Campillo: Aldea, con alcalde pedáneo en la provincia de Huelva, partido judicial de Valverde del Camino, término jurisdiccional de Zalamea la Real. Población 61 vecinos (aprox. 244 habitantes). En estos años, El Campillo sigue siendo una aldea cuyas principales actividades económicas son la agricultura y la ganadería. Las Reales Minas de Río Tinto vuelven a ser explotadas por la Hacienda del Estado y el descontrol y desgobierno hacen que no se explote con una rentabilidad satisfactoria, por lo que el número de trabajadores en la mina era muy bajo.


A principios del siglo XX con la apertura de la mina a cielo abierto de Corta Atalaya, en la masa San Dionisio, y la desaparición del antiguo pueblo de Riotinto, debido principalmente a un derrumbamiento de unas 200 casas en el año 1908, El Campillo experimentó un mayor aumento de población, llegando a alcanzar en 1914 los 3.840 habitantes.


Antiguo pueblo de Riotinto. Finales del siglo XIX

El Campillo se expandió hacia el cerro que actualmente ocupa, el cerro al que hoy en día se sigue llamando como hace 6 siglos Cerro del Hornillo, el cual lo podemos localizar en la zona que actualmente ocupa el parque de Los Cipreses, en busca de las nuevas conexiones con el ferrocarril minero y de un terreno menos abrupto para construir el nuevo pueblo.

Mapa Cartográfico del ejército de 1951

Un pueblo moderno, conformado por calles rectilíneas y diferente a las calles tipo árabe, irregulares y estrechas del viejo pueblo; un pueblo creado al igual que la planificación urbanística de las ciudades romanas, en base a dos calles principales: calle Sevilla (Decumano, orientación Este-Oeste) y calle Constitución (Cardo, orientación Norte-Sur) y con la plaza en el centro para la confluencia de la población.

El Campillo
Foto: JM Delgado Barba

Curiosamente hoy día, todavía hay una calle de El Campillo rotulada con el nombre del patrón de Zalamea, patrón que fue de la aldea de El Campillo. Es la calle principal del viejo Campillo, la Calle San Vicente.


El Campillo 2020. Calle San Vicente

El Campillo, el Viejo Campillo, un lugar que mira hacia la sierra, un lugar con más de 600 años de historia.

BIBLIOGRAFÍA                                                                       

* Reglas de la Hermandad de San Vicente Mártir de Zalamea la Real. Año de 1425. Facsímil de Cistus Jara - 2016

* Ordenanzas Municipales de Zalamea. Año de 1535. Facsímil de Cistus Jara - 2013

* Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar – Pascual Madoz – 1845-1850

* El Rincón Onubense – Manuel Hidalgo Caballero – Diputación de Huelva – 1980

* http://zalamealareal-historia.blogia.com/

jueves, 1 de octubre de 2020

UN SIGLO DE “EL METAL DE LOS MUERTOS”, LA MEJOR NOVELA DE CONCHA ESPINA

LA ACCION - Diario de la noche - Viernes 1 de octubre de 1920

LA ACCION, Diario de la noche - 1 de octubre de 1920


Hoy sale al público en todas las   librerías de España la novela EL METAL DE LOS MUERTOS, nueva y grandiosa producción de la escritora insigne, cuyas obras “La esfinge maragata”, (premiada por la Real Academia de la Lengua), “La rosa de los vientos”, “Agua de nieve”, “La niña de Luzmela”, “Despertar para morir”, “El amor de las estrellas”, “Ruescas de marfil”, “El Jayón y Pastorelas”, traducidas ya en diversos idiomas extranjeros, manifiestan con creciente esplendor el brío intelectual de la mujer española.



Artículo sobre la publicación del libro

Libro a la vez de ideas y realidades vivas, de trascendencia universal y humana, EL METAL DE LOS MUERTOS en lo más hondos y conmovedores problemas de nuestro siglo. La lucha social, por ejemplo; la tragedia de Riotinto, presente ahora, por una singular coincidencia en la novela y en la realidad está escrita EL METAL DE LOS MUERTOS con la grandeza de un poema heroico, tratada y resuelta por un espíritu de caridad y de justicia, con una profunda misericordia cristiana.




Concha Espina

Esta novela, que, como obra de arte puro, de fervoroso patriotismo y de pujante vitalidad, ha de producir enorme sensación, constituye la obra maestra de su autora y el más alto esfuerzo del numen español contemporáneo frente a las nuevas corrientes universales.



EL METAL DE LOS MUERTOS, edición de 1920 - GIL-BLAS RENACIMIENTO

Precio 5 pesetas

EL METAL DE LOS MUERTOS, como todas las demás obras de Concha Espina está magníficamente editada por la nueva colección Gil Blas en un tomo elegantísimo de 450 páginas, a cinco pesetas.

Pedidos a la Biblioteca Renacimiento, San Marcos, 42, y a la Sociedad General de Librería, Ferraz, 25.


Portada diario de la noche LA ACCION, 1 de octubre de 1920

LA ACCION - Diario de la noche - Viernes 1 de octubre de 1920

viernes, 28 de agosto de 2020

JUAN SANTANA BOLAÑOS, EMPRESARIO ZALAMEÑO QUE ARRENDÓ LAS MINAS DE RIO-TINTO EN 1823 - Parte II

Viendo los beneficios que podía obtener de las labores de cementación, Juan Santana Bolaños solicitó a la Real Hacienda licencia para la explotación de estas aguas, y el 4 de marzo de 1823 se le otorgó crédito público para el aprovechamiento de las aguas vitriólicas de las minas. De esta forma Juan Santana Bolaños se convirtió en el primero y único empresario de la cuenca minera de Riotinto al que se le concediera el privilegio de explotar las milenarias Minas de Rio-Tinto o, al menos, parte de ellas. 


Precintos de plomo de los envíos de cobre de las Reales Minas de Rio-Tinto


Por esta concesión Santana Bolaños pagaría 500 reales diarios, que le serían descontados de la deuda, que por 396.738 reales tenía con la Hacienda Pública por las ventas de trigo que hizo en 1817.

Pero, como en todas las concesiones que la Real Hacienda hiciera de las Minas de Rio-Tinto, iba a dar más problemas que satisfacciones, teniendo que cesar sus actividades dos años más tarde en 1825, aunque volviendo a ser autorizado dentro del mismo año a beneficiar las aguas y afinar las cáscaras de cobre producidas de su propia cementación. En estos dos periodos Santana Bolaños obtuvo 1.657 arrobas de cobre (19.059 kg) en sus explotaciones.



Bruno Bolaños

Fallecido Juan Santana Bolaños, su hijo Bruno presentó el 2 de mayo de 1829 una reclamación sobre la liquidación que tenía pendiente su padre con la Hacienda. De esta forma, la Contaduría de las Minas de Rio-Tinto realizó la siguiente liquidación de gastos e ingresos por los trabajos ejecutados:

                                                                                                                                                             Reales de Vellón - Rv

Total valor del crédito a descontar…………………………..                             396.738 Rv

- Por el disfrute de dichas aguas a razón de 500 rs diarios

del 1 de julio de 1824 al 10 de enero de 1825 ………………………..    96.500

- Por 1.434 arrobas de hierro a 26 reales ………………………………     37.284

- Por 123 jornales a Juan Real a 6 reales ……………………………….          738

- Por jornales pagados al Guarda que custodia la cañería……………       2.070

- Por los pagados a un Maestro que vino de Huelva a embrear los cajones.  320

- Por el carbón consumido y jornales para la afinación de la

cáscara de cobre………………………………………………………….        4.578

- Por el porte de 387 arrobas de cobre afinado desde estas Minas a la Casa

de la Moneda de Segovia a 15 rs la arroba según Hilarion de la Banda… 5.805

- Por el porte de 46.000 rs en monedas de vellón desde dicha Casa a

Zalamea la Real, según recibo del mismo Banda …………………………  2.172

- Por la venta de 387 arrobas de cobre fino roseta a punto de martinete

vendido a la Casa de la Moneda de Segovia a 5 ¼ rs libra …………..   50.793

Y el total valor del crédito resulta ser de…………………..                               300.238 Rv


La Dirección de las Minas aprobó la referida liquidación a favor de Santana Bolaños en Madrid a 28 de Mayo de 1831. Desconocemos si esta liquidación fue pagada por la Real Hacienda a su hijo Bruno.

Posteriormente los trabajos de Aprovechamiento de las Aguas Vitriólicas continuaron mejorándose, ampliándose la longitud del canaleo, el modo de colocar las planchas de hierro, la cubrición de los canales, la utilización de vitriolos, etc. 

Hoy, después de 200 años, las Labores de Cementación continúan desarrollándose en las empresas mineras, que junto con los trabajos de lixiviación se obtiene Cáscara de Cobre como producto secundario de una actividad minera complementaria.

BIBLIOGRAFÍA                                                                       

Lucas de Aldana - Las Minas de Rio-Tinto en el trascurso de siglo y medio - Establecimiento tipográfico de Pedro Núñez 1875.

- Flores Caballero, M. – Rio Tinto: La fiebre minera del XIX – Diputación de Huelva 1983

- Domínguez Cornejo, M. y Domínguez Pérez de León, A. – Zalamea la Real. Aproximación Histórica - Ayuntamiento de Zalamea la Real 1994.

- Vázquez Lazo, J.M. – La provincia de Huelva – Historia de sus villas y ciudades - Zalamea la Real - Diputación de Huelva 2014.

- Archivo particular de Carmen López Tatay.


JUAN SANTANA BOLAÑOS, EMPRESARIO ZALAMEÑO QUE ARRENDÓ LAS MINAS DE RIO-TINTO EN 1823 - Parte I

JUAN SANTANA BOLAÑOS combatió contra las tropas francesas de Napoleón, suministró alimentos al ejército español destinado en Cádiz y le dieron crédito para el aprovechamiento de las aguas vitriólicas de las Reales Minas de Rio-Tinto.




En 1810 España estaba inmersa en plena Guerra de la Independencia, los franceses habían tomado Sevilla y tan solo le faltaba por llegar a los pueblos mineros de Riotinto. En febrero de ese mismo año un destacamento francés que había salido de Sevilla, se dirigía a Badajoz por el camino de Santa Olalla. Enseguida el Ayuntamiento de Zalamea la Real, tras conocer estos movimientos, convocó a los vecinos de la población y un grupo de ellos capitaneados por Juan Santana Bolaños salió con una partida compuesta con numerosos milicianos para interceptar a las tropas francesas. La munición y el armamento necesario lo proporcionó del arsenal de la compañía Vicente de Letona, director de las Reales Minas de Rio-Tinto, quedando abatido la totalidad de los soldados franceses.

Un mes más tarde ocurrió otro de los enfrentamientos que tuvo que soportar la población, conocida como la Batalla de Palanco. Según nos ha contado Carmen López Tatay, una de las descendientes directas de Juan Santana Bolaños, ante la llegada de un destacamento del ejército francés, procedente de Valverde del Camino, se formó de nuevo una partida de vecinos, operarios de las minas y otros voluntarios de los pueblos de alrededor, entre los que se encontraba Santana Bolaños. La confrontación tuvo lugar en el Barranco de Palanco, donde se producen una serie de descargas actuando los milicianos de manera valerosa y que hacen retroceder a los franceses de nuevo hacia Valverde.


Barranco de Palanco, lugar aproximado de la famosa batalla contra los franceses

Una vez terminada la guerra y retirado el ejército francés de territorio español, durante los años siguientes la población tuvo que atravesar una difícil situación económica al verse obligada a abastecer a las tropas españolas de comida para su subsistencia: carne del ganado y cosechas de cereales para la elaboración de pan. De esta forma, en 1817 Juan Santana Bolaños suministró a las tropas españolas de la provincia marítima de Cádiz una cantidad de trigo que se elevó a la no despreciable cifra de 396.738 reales de vellón, y que, como las arcas del estado no pudieron pagarle, se quedó este crédito a su favor frente a la Real Hacienda.

Mientras tanto, en las Minas de Rio-Tinto la labor de cementación, que era como se conocía el Aprovechamiento de las Aguas Vitriólicas, estuvo abandonada.


Vitriolos de Corta Atalaya. Agosto 2002

Vitriolos de Corta Atalaya. Agosto 2002

Estos trabajos de cementación consistían en colocar en el interior de la mina unos canales de madera embreada en los que se metía unas planchas o desechos de hierro por los que circulaban las aguas vitriólicas y por las que se precipitaba el cobre.  De esta forma se obtenía, lo que aún hoy día se conoce como “cáscara de cobre” adherida a los pedazos de hierro. 

Depositada esta cáscara en cajones de madera se llevaban a la Fábrica de Afino para convertirse, en menos tiempo y con menor cantidad de carbón de brezo que el mineral explotado en las minas, en cobre fino “a punto de martinete” que se vendía a la Casa de la Moneda de Segovia y si el cobre recibía un segundo afino, se convertiría en cobre “a boca de fuego” o “a punto de artillería” que se enviaba directamente a la Real Maestranza de Artillería de Sevilla, en un carro tirado por mulas a través de los caminos romanos que partiendo de la Aldea de Riotinto, hoy Nerva, pasaba por las minas del Castillo de las Guardas, Itálica en Santiponce y Sevilla.

Continúa esta historia en: JUAN SANTANA BOLAÑOS, EMPRESARIO ZALAMEÑO QUE ARRENDÓ LAS MINAS DE RIO-TINTO EN 1823 - Parte II


CONTINUARÁ

miércoles, 24 de junio de 2020

1920 – 2020 I CENTENARIO DE LA PUBLICACION DE LA NOVELA “EL METAL DE LOS MUERTOS” - Parte II

Los personajes que aparecen en la novela "EL METAL DE LOS MUERTOS" tienen una semejanza fonética con los personajes reales que conoció CONCHA ESPINA en Nerva. De esta forma, llama a Félix Lunar (en 1956 escribió desde California “A Cielo Abierto”, libro imprescindible en las bibliotecas de la cuenca) como Félix Garcés. A Cristóbal Roncero, médico de Nerva, como Alejandro Romero y al líder sindicalista Eladio Fernández Egocheaga como Aurelio Echea. Este dirigente obrero tenía buena pluma para escribir, era un gran orador, con facilidad de palabra y buen agitador de masas. Hoy día, por tradición oral de varias generaciones, en los pueblos de la cuenca minera aún se dice la frase:

Cállate niño!, que hablas más que “Jocheaga”-,

en alusión a una persona que habla mucho y no te deja hablar.

En el libro " A CIELO ABIERTO" (México, 1956) Félix Lunar (6), activista sindical y fundador de varios periódicos, cuenta cómo conoció a Concha Espina:

Un día se me presenta en mi oficina un joven que se identifica como hijo de CONCHA ESPINA (…) celebrada escritora, novelista consagrada, venía a estudiar el caso de Riotinto, de la clase trabajadora. Madre e hijo venían recomendados a mí por Egocheaga.

CONCHA ESPINA venía todas las mañanas a mi despacho. Hizo buenas migas con Don Cristóbal, todos los días lo acompañaba en la visita a los enfermos; la gente de Nerva la confundían con la hermana del médico”.

Concha Espina, también narra otros sucesos acontecidos en Riotinto como el Incendio del Pozo Berta (POZO ALICIA) en 1913, el hundimiento del antiguo pueblo La Mina en 1908, los trenes cargados de niños con dirección a Madrid en 1920 ó las Cruces de Mayo de la aldea Montesorromero.

Unos de los documentos más importantes de CONCHA ESPINA, es el registro sonoro del año 1932 donde la propia autora narra los orígenes de su novela sobre las minas de Rio Tinto y donde nos cuenta la Génesis de la Novela "EL METAL DE LOS MUERTOS".

Una vez en las minas de carbón de Asturias (…) sentí la necesidad de escribir la tragedia de los mineros, el drama de los hombres hermanos nuestros que viven en lo profundo de la tierra, tristes y enfermos para morir tan pronto. (…)

Pasaron años y pude visitar casi todas las minas de España. Bajé a las excavaciones más profundas, subí a las cortas abiertas en el regazo de la montaña como cánceres inmensos, conocí las fábricas, todos los caminos infernales de la esclavitud, los altos hornos, toda la tragedia de los hombres que quería pintar en mi libro. Y escribí "EL METAL DE LOS MUERTOS".

Le situé en Riotinto, (...) en la Andalucía secuestrada por el inglés y que por eso no tiene ni pájaros, ni flores, ni cantares, ni mariposas; todo lo ha consumido allí la explotación. Aquel río parece en sangre. El paisaje es tan rojo, que la pasión roja de los hombres se explica allí. La vida es siniestra, enorme, una cosa dantesca, terriblemente infernal; todo allí sugiere la idea de la última esclavitud de las criaturas humanas”.



"EL METAL DE LOS MUERTOS" una novela reivindicativa de la lucha de los mineros de la Rio Tinto Company, con unas condiciones durísimas de trabajo. Una novela de una mujer adelantada a su tiempo. Una de las primeras novelas literarias con influencias sociales de nuestro país.

BIBLIOGRAFÍA                                                                                                                                  
* "El Metal de los Muertos". Concha Espina. Gil Blas Renacimiento. 1920
"El Metal de los Muertos". Concha Espina. Diputación de Huelva, Fundación Riotinto y Universidad de Huelva. 1996
* "A Cielo Abierto". Félix Lunar. 1956. Editorial Huebra.
* Diario ABC
* Biblioteca  Nacional de España

domingo, 21 de junio de 2020

1920 – 2020 I CENTENARIO DE LA PUBLICACION DE LA NOVELA “EL METAL DE LOS MUERTOS” - Parte I

Este año 2020, se cumple el I CENTENARIO DE LA PUBLICACION DE LA NOVELA "EL METAL DE LOS MUERTOS", escrito por CONCHA ESPINA y publicado por la editorial GIL-BLAS Renacimiento en 1920 y vendido a 5 Pesetas (1). Una novela inspirada en la vida diaria de los habitantes de la cuenca minera de Riotinto y en las condiciones laborales de los mineros de la RIO TINTO COMPANY LIMITED  y como diría la misma Concha Espina “todo allí sugiere la idea de la última esclavitud de las criaturas humanas”.


EL METAL DE LOS MUERTOS ED.GIL-BLAS RENACIMIENTO 1920

Concepción Espina y Tagle nació en Santander en 1869 y murió en 1955 a los 83 años de edad cuando llevaba más de 15 años ciega, aunque no dejó de escribir sus últimos libros; escribía sobre una plantilla con líneas marcadas, que después pasaba a limpio su secretaria. El mismo día en que moría se publicó su último artículo de prensa en el diario ABC. Pertenecía a la llamada “Generación del 98” empezando a escribir en los periódicos bajo el pseudónimo de Ana Ceo Snichp. Pronto su nombre se empezaría a conocer en pequeños círculos junto al de Unamuno, Valle-Inclán o Rubén Darío.


CONCHA ESPINA. Años 10

En los años 20 publicó 18 títulos. Uno de ellos fue "EL METAL DE LOS MUERTOS", el cual le valió como una de las nueve nominaciones al Premio Nobel de Literatura. Nunca llegó a ganarlo, aunque quedó tres veces finalista. Tampoco entró en la Real Academia Española de la Lengua; sufriría el mismo destino que Emilia Pardo Bazán: se quedaron fuera por el simple hecho de ser mujer. Fue condecorada por el rey Alfonso XIII y recibió en dos ocasiones el Premio Nacional de Literatura.

A principio del siglo XX, sobre 1916 (según Félix Lunar) viajó hasta NERVA para conocer en primera persona los sucesos ocurridos en 1888, El Año de los Humos y otros acontecimientos y huelgas posteriores. Cuando la escritora santanderina llegó a NERVA , con su pamela y su ropa moderna, los mineros la confundieron con la famosa cupletera de la época Amalia Molina. Allí se quedó a vivir una temporada, durmiendo en la cama donde acababa de morir un trabajador chino.


Una de las mejores ediciones de esta novela es la publicada por Diputación de Huelva, Fundación Riotinto y la Universidad de Huelva en 1996 (2) con una magnífica presentación realizada por Antonio Rioja Bolaños, sacerdote en varios pueblos de la cuenca muy ligado al movimiento obrero y Antonio Garnica Silva, catedrático en filología inglesa.

Una novela que ha sido traducida al alemán, al ruso, al sueco y al inglés, habiéndose publicado más de 12 ediciones desde 1920.

"EL METAL DE LOS MUERTOS" es una novela social cuyo tema central es la huelga de agosto de 1917 de Riotinto. En esta novela describe de primera mano la situación de las familias mineras, las durísimas condiciones del trabajo y del desarrollo de la lucha sindical contra la compañía y por ello contribuyó a que las clases más cultas de España tuvieran la oportunidad de cambiar las ideas negativas que tenían de la lucha obrera.

Como dicen Antonio Rioja y Antonio Garnica en la presentación, la riqueza del vocabulario hace difícil su lectura al lector contemporáneo. 


EL METAL DE LOS MUERTOS. 1996

El éxito de "EL METAL DE LOS MUERTOS" sirvió para confirmar la mala fama que la RIO TINTO COMPANY LIMITED había adquirido a causa de las huelgas en aquellos años. La cuenca minera de Riotinto vivía desde principios de siglo en situación casi permanente de conflictos sociales, que siempre cerraban en falso debido a la política de la RTC y a la pasividad del gobierno. Desde 1908 hasta 1927 el director de la compañía era WALTER J. BROWNING que gobernó Riotinto con mano de hierro y aunque la explotación minera llegó bajo su mandato al más alto nivel tecnológico de su historia, nunca hubo época con tantos y tan duros conflictos obreros; la dureza represiva de la compañía, sus intereses económicos y su incomprensión es la causa de las huelgas.


WALTER J. BROWNING

La novela de Concha Espina no tiene un final feliz porque la huelga tampoco lo tiene y la huelga de 1917 desembocará después en la terrible y larguísima huelga desde abril de 1920 hasta principios de 1921. Esta última llegó a ser tan dura que un gran número de niños –entre tres mil y cinco mil- fueron trasladados a otras ciudades y acogidos en casas de obreros sindicalistas de toda España. Como intermediario de esta gran huelga, la RTC envió a Sir Rhys Williams para negociar una solución al conflicto. La intervención de Williams hace que termine la huelga comprometiéndose la compañía a una serie de medidas sociales en favor de los trabajadores; y es cuando se crea los "BOY-SCOUTS", los niños exploradores, para reconocer la dura situación de los niños de la cuenca.

Continúa esta historia en: 1920 – 2020 I CENTENARIO DE LA PUBLICACION DE LA NOVELA “EL METAL DE LOS MUERTOS” - Parte II


domingo, 10 de mayo de 2020

LAS MINAS DE RIO TINTO y EL HOYO DE D. LIBERTO, CABALLERO DE NACION SUECO - Parte II


A finales de 1722 WOLTERS se fue a vivir a Madrid. Durante esa época que se había quedado sorprendido de la cantidad de minas de oro y de plata que había en España y quiso seguir la huella de las incalculables riquezas que habían conseguido los Condes Fúcares que con Felipe II abrieron las minas de Guadalcanal.

De esta forma, LIEBERTO WOLTERS a sus 60 años de edad, solicitó en 1725, a su majestad el Rey Felipe V, el arriendo por 30 años de las Minas de oro y plata de Guadalcanal, Rio Tinto, Cazalla, Aracena y Galaroza.

LIEBERTO WOLTERS se fue a vivir a la Aldea de Rio Tinto, hoy Nerva, que en aquella época contaba con 80 habitantes y logró el objeto de su instancia; Como decía Rúa Figueroa, se creía con suficiente inteligencia, práctica y capacidad para el desagüe de las minas inundadas y formó las bases para la creación de una compañía para la explotación de las citadas minas.

El Asiento o Real Cédula de concesión de las minas fue suscrito el 16 de junio de 1725 por el Rey con la sola condición de que a su término pasasen a la Real Hacienda todos los edificios, ingenios y demás utensilios que allí se hubiesen establecido.

En septiembre de ese mismo año WOLTERS publicó un folleto de 25 páginas que tituló  ✠ MANIFIESTO en el que insertaba el Asiento celebrado con el Gobierno precedido de las riquezas de las 5 minas y así llamar la atención a posibles socios para la creación de su empresa y explotación de las minas.

MANIFIESTO” de Wolters publicando la Real Cédula

A este  ✠ MANIFIESTO acompañaba WOLTERS las condiciones para la formación de la compañía compuesta de 2.000 acciones a 50 doblones de a dos escudos de oro cada una, reservándose el asentista 700 acciones (libres de todos gastos) y con ellas la presidencia de la Sociedad y la facultad de nombrar un Director, un Veedor, un Contador y un Tesorero.

Llegaron a inscribirse más de 60 interesados, entre ellas muchas damas de la corte. Aunque este proyecto fue rudamente impugnado, prodigando a su autor toda clase de epítetos y punzantes epigramas, calificándolo de embustero, estafador y hereje (por ser de otra religión distinta a la católica).  

Folletos publicados en noviembre de 1725 en contra del proyecto de Wolters.

La empresa creada, una de las primeras sociedades anónimas españolas se llamaba “COMPAÑÍA Y ASIENTO DE LAS MINAS DE GUADALCANAL, CAZALLA, ARACENA, GALAROZA Y RIO TINTO”.

Con las 700 acciones que tenía WOLTERS le establecía el derecho a poder contratar a los empleados. En diciembre de 1725 solo había podido colocar la mitad de las 2.000 acciones ofrecidas.

Una vez colocadas todas las acciones, en tan solo 5 meses de 1726 se convocaron más de 28 Juntas Generales de Accionistas de la Compañía; los socios rivalizaron para ser elegidos directivos y estaban en contra de WOLTERS por que tenía el poder de una de las minas más valiosas de España. Para ello contrataron al ingeniero alemán Roberto Shee para realizar un informe sobre las diferentes minas del Asiento y emitir una valoración sobre la Concesión.

WOLTERS había comprado en el extranjero dos bombas para desaguar las minas y comenzar la explotación junto con varios trabajadores llegados desde las minas de Shala en Suecia, pero como los accionistas no se ponían de acuerdo y no tenía dinero para pagar el transporte de la maquinaria ni los salarios de los trabajadores, tuvo que empeñar sus joyas para realizar estos pagos y comenzar los trabajos.

En medio de todo este desorden, desesperado WOLTERS pidió la intervención al Consejo de Hacienda para resolver las continuas disputas y la respuesta fue a través de un real decreto del 4 de julio de 1727 por el que se disolvía la compañía y se creaban dos empresas nuevas. Una compuesta por todos los socios menos WOLTERS , que le concedían las minas de Guadalcanal, Cazalla y Galaroza, denominándose “COMPAÑÍA ESPAÑOLA”.

La otra compañía estaba formada solo por Wolters con las 700 acciones que poseía, constituyéndose la empresa que llevaría por nombre COMPAÑÍA DE MINAS DE RIO TINTO Y ARACENA.


Pueblo de Riotinto a principios del S.XX

Una copia de este decreto llegó a manos de LIEBERTO WOLTERS pocos días antes de su muerte ocurrida el 26 de julio de 1727 y al conocer su contenido nombró a su sobrino SAMUEL TIQUET (uno de los obreros llegados desde Suecia) heredero y sucesor de la compañía. TIQUET, al igual que su tío WOLTERS , no llegó a casarse, ni a tener descendencia.
A pesar de que SAMUEL TIQUET tuvo un comienzo muy difícil respecto a las propiedades de los terrenos, la producción y el accionariado, en 1747 contrata como administrador a Francisco Tomás Sanz y reinicia la producción de cobre a unos niveles espectaculares.


LIEBERTO WOLTERS VONSIOHIELM fue sepultado en la falda sur del Cerro de Salomón, en el camino que conduce desde el Cerro de las Vacas a la fábrica de Planes. Hasta la llegada de los ingleses en 1873, el sitio de su sepultura era conocido como El Hoyo de D. Liberto.



Cerro de las Vacas. Joaquín Ezquerra del Bayo - 1852

LIEBERTO WOLTERS puso las bases hace 295 años para la creación de una gran empresa y aunque no llegó a conocer el gran potencial que suponía Rio Tinto, con el tiempo se transformó en una de las mayores empresas mineras del mundo y su nombre sonaría y aún suena por toda la esfera mundial.

BIBLIOGRAFÍA                                                                  
- Abilleira Crespo, Y. - 2005. Los Galeones de Vigo. RP Ediciones.
- Aldana, L. - 1875. Las minas de Rio Tinto en el transcurso de siglo y medio. Estab. Tipográfico de Pedro Núñez. Madrid
- Avery, D. - 1985. Nunca en el cumpleaños de la reina Victoria. Editorial Labor.
- Instituto de Historia y Cultura Naval. Tomo 6 -Desastre en Vigo.
- Maffei, E. y Rúa Figueroa, R. - 1872. Apuntes para una Biblioteca Española. Imprenta J.M. Lapuente. Madrid
- Patiño Gómez, R. - 2019. Instituto de Estudios Vigueses. Revista nº 24 diciembre 2019. Personajes de Rande.
- Rúa Figueroa, R. - 1859. Ensayo sobre la historia de las Minas de Rio-Tinto. Imprenta viuda Antonio Yenes.

THE RIO TINTO MINE – ITS HISTORY AND ROMANCE

Hoy me ha llegado desde la librería Burwood Books , de la localidad de Suffolk al este de Inglaterra, el ejemplar original del libro  THE RI...